En un partido lleno de emociones, Mathias Calfani consiguió un triple decisivo con 4.9 segundos por jugar que fue determinante para que Uruguay lograra un importante triunfo el jueves, 64-62, sobre Puerto Rico en el debut deportivo de la instalación Antel Arena en el inicio de la quinta ventana de las Eliminatorias de las Américas rumbo a la Copa del Mundo 2019 y bajo la conducción del entrenador Rubén Magnano, que hizo su debut en este partido. 

Salvo por actuaciones ofensivas individuales de David Huertas (Puerto Rico) y Esteban Batista (Uruguay), ambos conjuntos se presentaron inefectivos en el ataque, pero esto no dejó que el final fuera uno de película.

Puerto Rico tuvo la opción de empatar el encuentro con menos de cinco segundos. Huertas recibió falta personal en tiro de tres por parte de Bruno Fitipaldo, pero el boricua consiguió dos de los tres tiros, lo que dejó a Uruguay con ventaja mínima, 63-62. 

Al otro lado, Luciano Parodi consiguió uno de dos tiros libres, y Gian Clavell intentó un tiro a más de media cancha que fue bloqueado por Parodi, lo que desató una enorme celebración por parte de la afición que acaparó el moderno polideportivo.

Con la victoria, Uruguay (6-3) se colocó en solitario en el tercer puesto del grupo E, el último que da un pase directo a la Copa del Mundo 2019, con tres partidos por disputar. Por su parte, Puerto Rico (5-4) sufrió su segunda derrota seguida en las eliminatorias y bajó al cuarto de su sección y se ve obligado a ganar en Panamá el domingo para seguir con opción de llegar a China el próximo año. 

Esteban Batista lideró a Uruguay con 19 puntos y nueve rebotes, mientras Calfani agregó 11. Gustavo Barrera aportó cinco puntos, siete asistencias y cinco rebotes para los uruguayos, que lograron su primera victoria ante Puerto Rico desde el 2007.

Por los caribeños, Huertas estuvo fenomenal con 36 puntos y cinco triples, Clavell le siguió con 11 unidades, mientras el base Gary Browne recuperó ocho rebotes para un Puerto Rico que apenas repartió siete asistencias, su cantidad más baja en lo que va de las eliminatorias. 

Ahora Uruguay buscará dar un paso importante el próximo domingo cuando reciba a Estados Unidos. Un triunfo acercaría aun más a los sudamericanos a su primer mundial desde 1986. 

A nivel general, Uruguay lanzó para un pobre 35% de campo, 25% de tres y 59.3% del tiro libre, lo que permitió que Puerto Rico se mantuviera en contienda, a pesar de que la visita tampoco se presentó efectivo: 30.5% de campo y 29.6% del triple. Después de 30 minutos de ofensiva no muy fina, Uruguay mantenía el liderato, 49-42. 

Con un avance que venía desde finales del tercer parcial, la Celeste amenazó con irse en escapada, 51-42, pero un enorme Huertas no lo permitió. El escolta, que fue la única ofensiva consistente de los boricuas, logró dos canastos de tres seguidos para acercar a la visita, 51-50, lo que provocó un tiempo pedido por el técnico de los locales, Rubén Magnano

No obstante, Huertas siguió con su mano caliente y con jugada de cuatro puntos, le dio el liderato a Puerto Rico, 54-51, con 5:55 de acción. Los boricuas, inspirados por el juego de Huertas, elevaron su nivel en el lado defensivo, con constante presión sobre Batista en el interior. 

Clavell y Calfani intercambiaron lances a distancia para dejar el juego, 57-56, con 2:43 en el reloj.  Con el marcador empatado, 57-57, Calfani recibió una falta antideportiva por parte de Alex Franklin, y anotó una de dos tiradas libres. Uruguay se mostró muy impreciso en el tiro libre, pues Parodi erró dos intentos seguidos en la siguiente posesión. 

Más adelante, Uruguay se fue en el juego de carrera y Calfani anotó dos tiros libres luego de recibir falta de Huertas, para colocar el partido, 60-57, con 42 segundos.

Puerto Rico no entró en pánico y con triple de Gian Clavell, empató el encuentro, 60-60, con 29.4 segundos, lo que preparó el desenlace final. 

Este fue el primero de dos partidos que sostendrán Uruguay y Puerto Rico en la segunda ronda de las eliminatorias. Ambos conjuntos se volverán a ver las caras el 25 de febrero en el país caribeño, en un duelo que muy bien podría definir el pase a la Copa del Mundo. 

Luego de un lento inicio ofensivo por parte de ambos equipos, Uruguay se quiso ir en escapada, 11-4, luego de triple de Parodi.  

Puerto Rico respondió de la mano de Huertas, quien con cinco puntos, recortó distancias, 13-11, con 2:39 de acción. 

El local se llevó el primer parcial, 15-11, en un segmento en el que ambos conjuntos carecieron de puntería. 

El segundo periodo comenzó muy parecido al anterior. Los dos equipos se mostraron erráticos en el ataque hasta que un doble de Kiril Wachsmann que alejó a los suyos, 19-12.  La visita resistió y con canasto en corte de Clavell, se mantenía en juego, 22-18. 

Parodi logró su segundo en tres intentos en la primera mitad para despegar a la Celeste, 28-20, con 3:17 por jugar.  No obstante, Uruguay no pudo aprovechar la pobre puntería de los boricuas, que vieron a Huertas como su salvador al anotar los últimos cinco puntos de la mitad para dejar a Puerto Rico en la contienda, 32-31, en el intermedio. Huertas terminó la primera mitad con 16 unidades. 

Los boricuas apenas lanzaron para un 30.8 % de campo y de 1-9 del área de tres. Uruguay tampoco fue muy efectivo, pero contó con el juego interior de Batista con 12 puntos y cuatro rebotes. 

Huertas le dio el liderato a los caribeños, 33-32, pero los sudamericanos recargaron baterías y con triple de Bruno Fitipaldo recuperó el control, 40-35, con 5:52 por jugar. 

Pero los boricuas no se quitaban. En el juego de contraataque, Eduardo González encontró solo a Javier Mojica, quien con triple igualó el marcador, 42-42. 

Uruguay tuvo su mejor momento del partido con cinco puntos seguidos retomó el control, 47-42, lo que provocó un tiempo de emergencia de Puerto Rico. 

Eventualmente, los uruguayos cerraron el parcial con ventaja de 49-42 y llenos de energía para los últimos 10 minutos definitorios. 

Informe y fotos: FIBA

Artículo anteriorArgentina va por el sueño mundial
Artículo siguienteLuis Scola: «Demostramos que podemos jugar contra cualquiera»