Foto: Prensa Bahía Basket

En un nuevo programa de 3×3 Radio seguimos repasando el presente de los equipos en la Liga Nacional. Hoy fue el turno de Bahía Basket, por eso hablamos con Martín Luis, integrante del cuerpo técnico horizontal que tuvo el equipo de la Capital del Básquet. Él habló de los objetivos que cumplió el equipo, cuáles fueron los factores que no llegaron a explotar en la temporada y cuales son los planes a futuro del equipo.

Martín también desarrolló el tema de la evolución en ciertos jugadores, como lo fue Caio Pacheco y Facundo Tolosa. También habló de el aprovechamiento de la post temporada, ya que el equipo no estaría en un supuesto cierre de temporada. Además explicó la forma actual de trabajo que están llevando a cabo de forma virtual, donde además de fundamentos deportivos se tiene en cuenta el contenido cultural y el conocimiento de otros rubros laborales.

Mirá la nota completa con Martín Luis:

«Para como se está viviendo la situación del país somos unos privilegiados. Mis nenas desde que se despiertan hasta que se acuestan están a mil por hora.

El Dow se dio de baja rápidamente, en la gira por Buenos Aires, acatamos las medidas rápidamente haciendo que los extranjeros vuelvan con sus familias y los chicos puedan ir a casa. Cuando retomamos nos acomodamos con actividades online para continuar con el trabajo. Tenemos algunos agregados para entretener a los chicos y que haya fluidez en la comunicación. Por suerte nos adaptamos muy bien.

Tenemos el grupo armado con los que están en Argentina y Brasil, con los americanos el contacto diario no existe. Hoy por hoy tenemos un trabajo de lunes a viernes. Lunes, miércoles y viernes tenemos los trabajo apuntados al juego o mejoras individuales, viendo partidos ajenos, propios. Tenemos un martes de cultura, donde nos comentamos que estamos leyendo, que vamos a leer, documentales, cada martes con una temática distinta y los jueves de fogón que tratamos de tener una charla con gente que no esté ligada al básquet. Otra profesión, otros deportes, juntamos preguntas entre el equipo y las hacemos. Con esos temas dividimos el trabajo.

Tenemos un secretario técnico, muchas de las cosas que se deciden lógicamente que se hacen entre todos. Pero alguien que trajo ese lenguaje en común fue Martín Mackey, para que todos sepamos a lo que nos referimos. En vez de decir que vamos a tener una charla vincular con cierta persona, le decimos fogón. O cuando decimos que compartimos contenido literario o interactivo que estemos consumiendo, le decimos martes cultural, eso nos permite comunicarnos más fácilmente. Vamos teniendo palabras que nos indiquen una acción determinada.

Está todo referido al juego. Tratamos de no endiosar la actividad, es algo importante, porque es lo que los chicos quieren hacer, pero hay mucho que no está involucrado con el deporte, y estas actividades involucran eso. Y a su vez dan otra visión de lo que es prepararse, de los contenidos que conllevan otro deporte, otras profesiones. Teniendo en cuenta que esta cuarentena nos hace replantear muchas cosas, si le apuntamos sólo al básquet se vuelve denso, se sobre informa, y no es lo que queremos. Intentamos que sean más llevadero, que se toquen otros temas, que haya otros vínculos, tratamos de prestarle mucha atención a la otra parte, no solo como pasar un bloqueo o como defender una situación.

Me parece que por una cuestión de edad y de generación los chicos pueden tener un grado de complejidad, pero en general se acomodan fácilmente. La generación que está y la que viene es distinta. Se acostumbran a que el deporte sea de otra manera. El trabajo mas grande lo tenemos que hacer nosotros y tenemos que acomodarnos a entender que las cosas se manejan de manera distinta. En muchas oportunidades los chicos te muestran el camino. Creo que eso que comentas es un trabajo para nosotros. En relación a una cuestión personal, lo comenté cuando fui a la radio, me gusta aprender, incorporar cosas diferentes en el proceso de enseñanza, no me cuesta desconstruir para volver a construir algo nuevo. Me gusta mucho.

Si Pepe conoce algún detalle sobre la reapertura del Dow, no lo sé. Estamos más preocupados por el dia a dia y estas actividades para que cuando el Dow se vuelva a abrir podamos tener el material para entrenar.
En relación a otros lugares Bahia Blanca esta muy bien al punto que no es un virus comunitario. Hubo un inconveniente en un parque eólico que genero algunos contagios. La flexibilización va subiendo semana a semana, el virus no ronda y hay algunos permisos. Estamos bien.

No escuche nada con respecto a que la liga pueda venir a Bahía Blanca, es la primera vez que se me viene a la mente. Como hay una incertidumbre muy grande con respecto a todo, me cuesta mucho poder pensar como se puede llegar a determinar el futuro de la competencia en un lugar u otro. Hace falta una irresponsabilidad para que tal vez tengamos que volver a una fase 0 y de repente pasas de imaginar escenarios a volver. Me cuesta mucho pensar posibles soluciones y honestamente no las sé. No tengo conocimiento.

En ofensiva superamos las expectativas ampliamente, habíamos puesto un tope de 100 puntos con la confianza de que se podía realizar, sabiendo que era un número elevado. Estamos muy contentos con relación a que el foco estaba en la ofensiva. Lógicamente a partir de eso se empezó a corregir, a ver donde se puede apretar o soltar un poco, pero desde el llano muy contentos, de cómo lo llevamos a cabo, con el potencial y equipo que tenemos.

Defensivamente todo lo contrario, no en cuanto en que no esperábamos que pase, pero tuvimos que reestructurar. Nosotros a principio de temporada habíamos pensado a una defensa apuntada a la Euroliga, con una cantidad de reglas importantes, y nos dimos cuenta que al subir la cantidad de posesiones había una parte de vértigo que no podíamos reflejar atrás. Lo que tuvimos que hacer es reformular la parte defensiva, llevarla de otra manera y al hacerlo en las últimas fechas le encontramos la vuelta.

El cambio fue evolutivo, cuando analizamos la estadística veíamos que con el promedio de edad que teníamos en el plantel, el reglamento defensivo y el aumento de posesiones en el rival no podíamos llevar adelante ese tipo de defensa. Nos costaba mucho respetar las reglas y como es una evolución continua, nos informabamos. Nos dabamos cuenta como la forma de atacar conlleva un cambio en la forma de defender. Cambiamos donde poníamos el foco.

La evolución de Caio, más allá de que no parece, fue muy marcada. Cuando llegó a la argentina no estaba bien físicamente, era más asistidor que anotador. Él cambio todos sus hábitos, estaba 2 o 3 pasos adelante pero más para asistir y pensar el juego. Eso es parte del contenido que hay en Bahía y que propone pepe de ser lo más verticales en ofensiva que sea posible. Se convirtió en un tipo agresivo, aumentó su porcentaje de tres, se convirtió en anotador además de pasador.

La verdad puede ser que haya sorprendido que Caio se sume al Draft de la NBA, pero no una sorpresa no pudiendo creer lo que está haciendo, todo lo contrario, está iniciando su búsqueda, el talento lo tiene y lo acompaña con trabajo. Nos causó una buena impresión y va de la mano a lo que hace día a día. Bienvenido sea si es positivo para él.

Cada uno de los coach tiene jugadores a cargo en los cuales trabajamos cuestiones a mejorar, dentro de ese trabajo ya generamos una planilla donde dejamos los temas a entrenar cuando volvemos, preparamos la información para que cuando volvamos ya sepamos qué jugador tiene que practicar qué cosa. No volvemos con un trabajo generalizado, sino personalizado. Es lo que estamos preparando para que no nos agarre desprevenidos y podamos generar una ventaja. Teniendo en cuenta el objetivo, que tiene que ver con la formacion poder iniciar con la fase 0. Para nosotros post y pre temporada es fundamental, estamos esperando a retomar porque es el núcleo, la formación del jugador. Con el objetivo de Bahía Basket empezar a trabajar en los chicos es lo que más anhelamos, y lo esperamos más que a la competencia.

Primero me parece que lo que vale aclarar es que no hay que ser determinante a separar las ligas exclusivamente a ritmos o formas de jugar. Hay un San Lorenzo que juega super dinámico, en Euroliga los tipos vuelan, igual que en la NBA. El tema no está en correr y tirar, o en correr a veces sin necesidad. La principal diferencia, que es lo que tratamos de hacer es el aprovechamiento de los primeros segundos de la ofensiva, no tanto como que el juego se vuelva un ida y vuelta sin sentido. Nosotros lo que intentamos hacer que nuestras primeras oleadas sean mas agresivas. Me parece que el punto está ahí porque sino nos vamos a los extremos. Hay partidos de NBA que no son atractivos y partidos de liga donde el dinamismo y la velocidad son altos. Cuando los otros equipos no han correspondido la cantidad de posesiones lo hicieron muy bien y el juego se volvió más entretenido. No cabe dudas que hemos jugado partidos entretenidos, donde propusimos una intensidad muy alta. Me parece que se da un vuelco y la liga se pone mas interesante. Hoy la liga y cualquier torneo competitivo es cruel, hay algunas cuestiones de competencia que están arraigadas y ver el juego como un entretenimiento no está bien visto, he visto a otros equipos aumentar su potencial permitiendo entretenerse. A mi los resultados me encantaron.

Si hablamos de Bahía Basket un formato que te permita más tiempo de entrenamiento sería ideal, porque el foco está ahí, en el día a día, en las mejoras, en el análisis de video y demás. Para mi no tiene ninguna relación para lo que le conviene a la competencia, que es en lo que hay que pensar. El formato si puede ser mejor o peor, no podría responder. Hay que darle valor a que la liga nacional está para competir y cada equipo quiere ganar, después es problema nuestro si tenemos el objetivo o el foco en otra cosa. Un formato con más tiempo nos vendría mejor. No subestimamos la competencia en absoluto. Está dispuesto para que los chicos puedan competir de la mejor manera, pero cuando podemos apostar al crecimiento de los chicos, lo hacemos. No nos quejamos, respetamos el formato y cumplimos al máximo de nuestras posibilidades