(Foto: Ann Heisenfelt - AP, NBC Sports)

Sí, suena raro y difícil de entender, pero un jugador que hoy está en la NBA fue investigado por el sistema escolar de Estados Unidos por discrepancias en sus notas del último año de secundaria. Se trata de Eric Bledsoe, uno de los bases de Milwaukee Bucks, quien tuvo que dar explicaciones acerca de por qué aprobó un examen.

La historia transcurre entre el primer semestre de 2009 y septiembre de 2010. Por esas épocas cuando terminaba su ciclo secundario en Parker High School, Bledsoe necesitaba asegurarse un promedio igual o superior a 2.475 y un examen en particular, el de Álgebra III, era el que lo iba a mandar a las escuelas de la División I de la NCAA o a otra universidad de menor nivel basquetbolístico. Esto es por reglas de la NCAA que obligan a los estudiantes a tener cierto nivel académico para poder llegar a los mejores establecimientos.

Al finalizar el año, a Bledsoe le dieron los números y pudo dar el salto a la universidad de Kentucky, donde jugó solo un año teniendo muy buenas cifras y donde tuvo de compañero a otro gran perimetral de estos días como lo es John Wall. Pero un año más tarde, cuando él ya estaba pensando en su debut en la NBA con los Clippers, lo empezaron a investigar por una alteración en la nota del examen de Álgebra.

Según el reporte inicial, el estudiante había sacado una A, lo que le permitió alcanzar con lo justo el promedio y llegar a 2,5 puntos. Pero en el informe posterior de 2010 que quedó guardado en la escuela decía que él había sacado una C, lo que daba un promedio menor a 2.475 y no le servía para dar el salto que su carrera deportiva necesitaba. Por esto, el sistema educativo de Alabama contrató una firma de abogados (White Arnold & Dowd) para llevar adelante una investigación al respecto.

Entrevistaron a maestros, directivos de la escuela, al propio Bledsoe y hasta su madre, pero todos dieron la misma versión: “no era el mejor o más aplicado a la hora de los estudios, pero sí era capaz de sacar una buena nota”. Inclusive, personal de la NCAA acudió al establecimiento para intentar verificar si lo que había sucedido era real, pero pese a las anomalías ellos tampoco pudieron descubrir si hubo un cambio en las notas.

Tras varios meses de investigación y mucha incertidumbre, con el jugador ya habiendo debutado en la NBA y sabiendo que sea cual fuese el resultado de la investigación nada iba a cambiar, los encargados de llevarla adelante determinaron que los motivos planteados para creer que Bledsoe había modificado sus notas no eran lo suficientemente creíbles. De esta manera, la escuela mantuvo la A del jugador en su examen de Álgebra y, con un manto de duda por encima, archivaron el expediente una semana más tarde.

Intentaron atribuirle esa modificación a Maurice Ford, su profesor de básquet en la secundaria Parker, pero su abogado Reginald McDaniel, uno de los pocos en hablar con la prensa, explicó que no tiene alcance a ese tipo de archivos. Queda a libre interpretación de cada uno lo que pudo haber pasado, pero lo cierto es que nunca se sabrá la verdad de lo que sucedió con ese examen, a menos que Bledsoe hable al respecto.

Nota: Emiliano Iriondo | Twitter: @emi_iriondo