(Foto: NBA)

Son pocos los deportistas argentinos que causaron tanta admiración generalizada en el país, pero es aún más corta la lista si repasamos a los que se ganaron el respeto a nivel mundial y, sin lugar a dudas, uno de ellos es Emanuel David Ginobili, quien hoy celebra un nuevo aniversario de su primer partido oficial en la NBA.

Pese a haber sido drafteado en 1999 en el puesto 57 (sobre 58 posibles, uno de los más grandes robos en la historia de la ceremonia), tuvo que esperar tres años para poder vestir la camiseta de los Spurs. Para ese entonces, Manu llegaba a los Estados Unidos con una gran cantidad de títulos en Italia y el viejo continente, entre los que se destacaban la Euroliga y el MVP de la final el año anterior.

Tras su arribo a la franquicia texana, en la que hasta Tim Duncan dudaba de lo que era capaz de hacer su novato compañero, le tocó el turno de ingresar desde la banca en el primer partido de la temporada ante los Lakers, los vigentes campeones. En el Staples Center ingresó a falta de 3:15 para el cierre del primer cuarto y su primera intervención fue dos minutos más tarde para convertir el primer triple de la noche.

Sus primeros instantes en el juego fueron discretos y fue remplazado al principio del segundo parcial por Steve Smith, pero cuando regresó al juego más tarde exprimió al máximo sus oportunidades. Finalmente, los Spurs ganaron el partido 87 a 82 y el bahiense cerró su primera experiencia en la NBA con 7 puntos (2/5 en dobles y 1/4 en triples), 3 asistencias, 4 robos, 2 rebotes y 1 tapa, todo en 19:39 en cancha.

En su primera temporada, aunque una lesión lo marginó al principio de la misma, Ginobili demostró por qué era una de las grandes sorpresas entre los rookies de esa época. Promedió 7,6 puntos (superando el 43% de acierto en tiros de campo), 2,3 rebotes, 2 asistencias y 1,4 robos en más de 20 minutos por encuentro, además de llevarse el premio al mejor rookie del mes de marzo.

Ya en playoffs se alineó a la perfección con la idea de juego de Gregg Popovich y eso le permitió jugar todos los partidos, una pieza fundamental desde el banco. En la postemporada cobró mayor importancia en el juego, teniendo más poder de decisión y definición en el juego. Eliminaron a los Suns, Lakers y Mavs para consagrarse campeones del Oeste, mientras que hicieron lo propio para ganar el título de la NBA, segundo para los Spurs y el primero de los cuatro que logró en su carrera con la franquicia.

Nota: Emiliano Iriondo | Twitter: @emi_iriondo