(Foto: Bleacher Report)

Habitualmente, cuando un jugador alcanza un triple-doble lo hace sumando dobles figuras en puntos, rebotes y asistencias, pero si de un basquetbolista como Shaq se trata queda claro que hay que remover las asistencias por otro apartado y él dejó en claro que lo de suyo eran más los tapones.

Sin embargo, tras haber sido el mejor debutante de la temporada 1992/93, muy pocos hubieran imaginado que iba a lograr una marca semejante teniendo tan poco tiempo en la liga. En su segundo año en la NBA vistiendo la camiseta de Orlando Magic, se anotó en la historia con un triple-doble de 24 puntos, 28 rebotes y 15 tapas, cifras nunca antes logradas.

En esa oportunidad “Superman”, que tenía 21 años, formó parte del equipo de los Magic que derrotaron a domicilio a los New Jersey Nets por 87 a 85. Pese a haber anotado 24 unidades, no le alcanzó para ser el máximo goleador del encuentro ya que su compañero Nick Anderson y su rival Armen Gilliam aportaron uno más que él a sus respectivos equipos.

Al término del encuentro, O’Neal reconoció que “sabía que tenía 7 u 8 tapas, pero no que había llegado a 15. Si hubiéramos perdido el juego, mi rendimiento no habría significado nada”. Claramente el nivel durante su segundo año, en el que cayeron en las finales ante Houston, fue clave para llegar tan lejos siendo una franquicia con muchas piezas jóvenes, aunque no pudo volver a alcanzar esos números de manera individual.

Además de haber marcado uno de los triples-dobles más recordados de todos los tiempos, Shaq quedó a solo dos tapones de la mayor cantidad en un solo juego, los 17 logrados por Elmore Smith en octubre de 1973, en el triunfo de sus Lakers por 111 a 98 ante los Blazers. De hecho, el jugador de la franquicia angelina lo hizo en 48 minutos de juego, cuando el de los Magic estuvo 36 dentro del rectángulo de juego.

Será muy difícil volver a ver a un jugador anotando semejantes marcas en su casillero individual, y de hecho esto queda un poco más claro cuando se repasa la carrera del mismo Shaquille y no hay otro juego igual. Pero repasando los basquetbolistas actuales, pueden llegar a sonar tres nombres con las características para hacerlo: Anthony Davis, Hassan Whiteside y Andre Drummond. No será fácil que alcancen esos números, pero ya han dado muestras de su capacidad defensiva y anotadora con la cual, si logran tener una buena noche, se le pueden acercar a lo logrado por O’Neal.

Nota: Emiliano Iriondo | Twitter: @emi_iriondo