(Foto: Focus on Sport/Getty Images)

Larry Bird fue uno de los jugadores más dominantes de todos los tiempos y, junto con Magic Johnson, alimentó a la NBA con grandes presentaciones históricos que revalorizaron a la competencia en una época en la que no se la veía con los mismos ojos que hoy en día. Sin embargo, la leyenda de los Celtics no solo construyó su imperio a base de duelos con el de los Lakers, también tuvo noches históricas en las que demostró por qué ocupa un lugar en el Salón de la Fama.

El 14 de febrero de 1986, los Celtics debían enfrentarse a los Blazers fuera de casa en medio de una larga gira de siete partidos en el oeste y llegaban a Portland tras vencer la noche anterior a los Seattle Supersonics por 107 a 98, en el que Bird había logrado un triple-doble de 31 puntos, 15 rebotes y 11 asistencias. Y en la previa al encuentro ante los de Jack Ramsay empezó a escribirse esta historia.

Antes de disputar el encuentro, Bird le había comentado a la prensa que tenía pensado tomar la mayor cantidad de tiros con su mano izquierda, ya que quería descansar la derecha para el juego siguiente ante los Lakers. Una declaración que refleja por completo el punto al que llevaba su rivalidad con el equipo de Los Angeles y también lo desafiante que podía ser dentro del campo de juego aun con su supuesta mano menos hábil.

Esa noche el alero de Boston cumplió con su palabra y llegó a marcar 20 puntos con su zurda, sobre un total de 47 que anotó entre tiempo regular y un tiempo extra, cerca de la mitad. Puntualmente convirtió 10 tiros de campo usando la mano izquierda, aunque para no correr riesgos debido a que fue un juego cerrado que los llevó al suplementario, entre los últimos minutos del tiempo reglamentario y los cinco adicionales todos los que lanzó fueron con la derecha. De hecho, anotó el doble que igualó el juego para disputar la prórroga y posteriormente el que les permitió ganar 120 a 119.

Además de haber estado cerca de las 50 unidades, anotando 10 de 21 tiros de zurda y siendo el máximo anotador de la noche, Larry alcanzó el triple-doble por segunda noche consecutiva y de hecho hasta estuvo cerca del cuádruple (8 pérdidas). Terminó el juego también con 14 rebotes y 11 asistencias en la temporada en la que mayor cantidad de veces alcanzó ese hito, diez en total.

Como él mismo había mencionado antes del inicio del juego, se guardó la diestra para enfrentar dos noches más adelante a los Lakers y no decepcionó. Pese a que sus cifras individuales no fueron tan espectaculares como las alcanzadas ante los Blazers, Bird llegó a los 22 tantos, 18 rebotes y 7 asistencias en la victoria de su equipo por 105 a 99 ante su histórico rival.

Nota: Emiliano Iriondo | Twitter: @emi_iriondo