La noche del sábado tuvo de todo para los Minnesota Timberwolves. El equipo de Chris Finch quedó a un paso de las semifinales de conferencia luego de vencer a los Denver Nuggets por 112-96. Así, puso el 3-1 en la serie que tendrá su quinto juego en la noche del lunes (23:30 – TNT Sports).

La fórmula del triunfo local fue un gran trabajo defensivo en la segunda mitad para luego castigar del otro lado. Ayo Dosunmu fue la figura del partido. El ex Chicago Bulls lideró la carga con 43 puntos, cuatro rebotes y una asistencia, además de cinco triples. Su gran labor saliendo desde el banco complementó a Naz Reid (17), Julius Randle (15 tantos y nueve rebotes) y Jaden McDaniels (12 unidades, ocho tableros y tres asistencias).

El trabajo de Dosunmu también fue clave en una noche agridulce para los Timberwolves. El equipo perdió a Anthony Edwards y Donte DiVincenzo, sus dos jugadores principales, con el correr de la noche. Edwards se resintió de la hiperextensión de la rodilla izquierda en el segundo cuarto luego de anotar cinco puntos. La peor parte se la llevó DiVincenzo, quien sufrió la ruptura del tendón de Aquiles y será baja por el resto de la temporada -además de comprometer su paso para la 2026-27-.

Minnesota se las ingenió para ganarle a Denver en una noche sumamente adversa. El equipo controló todo lo que sucedió por fuera de Jamal Murray (30) y Nikola Jokic (24-15-9) para quedarse con la victoria. La visita tuvo la baja de Aaron Gordon (9), quien siguió en cancha pese a su molestia en la pierna derecha pero claramente se mostró comprometido físicamente.

Como si todo esto fuese poco, el partido también tuvo una polémica. Murray falló un triple a 10 segundos del final, Mike Conley tomó el rebote defensivo y la envió a McDaniels quien anotó el doble que selló el 112-96 a dos segundos del cierre.

Esto despertó la furia de Jokic quien corrió a su encuentro por no respetar la regla implícita de no anotar cuando el partido ‘está definido’. McDaniels lo tomó de la remera y le respondió: «Se juega hasta el final». Esto despertó un tumulto que acabó con Jokic expulsado, al igual que Randle, quien corrió a confrontar al europeo tras el cruce. Ahora habrá que esperar sanciones.

El quinto juego será el lunes a las 23:30 y Denver necesitará remontar un 3-1, algo que se hizo 15 veces en más de 150 chances en las que existió esta diferencia. El que avance llegará seriamente comprometido físicamente al duelo frente al ganador de San Antonio y Portland.