El equipo femenino de Argentina está listo para decir presente en el Sudamericano de Zárate 2026. Gregorio Martínez será el entrenador de un seleccionado que apunta a iniciar un nuevo proceso con vistas al Mundial de Japón 2030. Hasta ese momento será el vínculo del coach con la mayor.
Gregorio Martínez habló este sábado en UCU TV sobre el proceso y en la previa de un nuevo ciclo al mando del equipo. Él remarcó su felicidad por el proceso anterior al Sudamericano Femenino que se pondrá en marcha el lunes 3 de agosto (21:00 vs. Colombia). Sobre ello, marcó: «Al equipo lo veo con más competitividad interna que nunca. Me parece que pudimos traer a 20 jugadoras de las cuales todas llegaron bien». A lo que añadió: «Compitieron por un lugar. Creo que es el mejor plantel de 20 que tenemos en la Selección desde que yo estoy al mando».
Argentina tendrá doble competencia durante el mes de agosto con este equipo y sobre ello expresó que el objetivo no sólo es clasificar a la FIBA AmeriCup 2027 (cuatro boletos). Entre risas, marcó: «Si no logro estar entre los primeros cuatro lugares tendré que buscar trabajo». A la par, mencionó: «Si no jugamos la final, no estamos bien. Tenemos la obligación de jugar la final del Sudamericano. Después hay que ver qué pasa y no es lo que más ha pasado». Así, la meta es estar en la definición del domingo 9 de agosto en el Estadio DAM.
Al finalizar el primer torneo, el equipo rápidamente deberá reenfocarse. Viajará a Guadalajara, México, para un torneo que dará un boleto al Clasificatorio Internacional para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Este objetivo será muy difícil de conseguir, aunque contrastó con que el equipo es competidor. «Por eso entendemos que tenemos que construir día a día y aprovechar cada chance para seguir mejorando», expresó.
El armado del plantel
Argentina volverá a tener a Sol Castro entre las 12 jugadoras del proceso. Gregorio Martínez se expresó sobre su regreso: «La vuelta de Sol Castro me tiene muy feliz. Estuvo casi tres años parada por lesiones. Creemos que hizo un buen trabajo en el básquet universitario y es un regreso importante».
Explicó que el armado del equipo arranca antes de la convocatoria de 20 con la selección de 50 jugadoras para armar la primera lista. Entre ellas se ordena por prioridad y luego el coach se comunica con cada una de ellas por orden. «Le decimos las fechas, qué esperamos de ellas y los objetivos», afirmó sobre estos llamados. Si las jugadoras dan luz verde, son convocadas. En caso que den una negativa, avanzan con las siguientes prioridades de la lista.
Dos de las grandes ausentes son Luciana Delabarba (que jugará en Boca) y Macarena Durso. Sobre esto, explicó: «Las llamé para que vengan a la concentración y ellas, por distintas razones, me dijeron que no estaban disponibles». A lo que sumó: «Las dos me dijeron que no podían venir».
Tampoco fueron convocadas en esta oportunidad Amaiquen Siciliano y Florencia Martínez, su hija, a quienes les expresó: «Las llamé para explicarles porqué no estaban en las listas». Él les aclaró que la decisión giró en torno a «motivos estrictamente basquetbolísticos».
«Quiero dirigir en la Liga Nacional»
Mientras Pablo Prigioni -entrenador principal del masculino- trabaja como asistente de Minnesota Timberwolves, Gregorio Martínez mantiene una vida únicamente dedicada a la Selección Femenina. El DT explicó que su contrato tiene una cláusula que le permite trabajar con un club si así lo desease. Y por eso añadió: «Quiero dirigir en la Liga Nacional».
Todavía no tiene ofertas, pero lo puede analizar a futuro. Sostuvo que de la vida de Selección extraña el día a día, algo que ‘disfruta mucho’. También que no le gustan los cortes: «Los sufro mucho y me ponen muy mal. Me molesta mucho decirle a alguien que no está. Sé que forma parte del trabajo y tengo que hacerlo».
