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Natalia Bationi: «El básquet me acompaña, me dio mucho y es pasión»

La jugadora de Vélez Sarsfield habló de su amor por la disciplina, su capacidad de reinvertarse y el regreso del conjunto de Liniers a la Liga Femenina.

Nati Bationi representa la esencia pura de la perseverancia en el básquetbol nacional. Con 41 años y una trayectoria que atraviesa décadas, su presente competitivo, ininterrumpido y vigente, la consagra como un ejemplo de constancia. Demuestra que la pasión por el deporte ignora cualquier límite de edad.

Durante su reciente paso por el programa Dobles y Triples de UCU Play, se pudo profundizar en los pilares de una carrera marcada por el sacrificio, el amor incondicional por la disciplina y la capacidad de superación.

El retorno a la élite con Vélez

El presente de Bationi se encuentra ligado a Vélez Sarsfield, institución con la que alcanzó el ansiado ascenso a la Liga Nacional. Este hito no fue fruto del azar, sino de un proceso de trabajo intenso y metódico de tres años. La meta siempre fue la obtención del campeonato. Un objetivo que logró consolidar un proyecto que integra desde las categorías formativas hasta la máxima exigencia profesional.

Al reflexionar sobre este logro, Bationi reconoció la magnitud del desafío. Recordó, con nostalgia, que cuando el club competía anteriormente en la élite, ella atravesaba su etapa de maternidad, cuidando a su hija Renata. Hoy, ver a Vélez nuevamente en el plano nacional representa para ella la culminación de un ciclo de madurez y la validación de un esfuerzo colectivo.

La maternidad como motor

Uno de los aspectos más inspiradores de su historia es la armonización de su vida personal con su carrera deportiva. Lejos de ser un impedimento, la maternidad le otorgó a Bationi una perspectiva única sobre el compromiso. La jugadora relató que el entrenamiento funcionó siempre como su refugio, incluso en momentos de incertidumbre tras ser madre, logrando una disciplina diaria que envuelve su rol como madre, su labor como productora de seguros junto a su familia y su inquebrantable rutina de gimnasio y cancha.

Para ella, el básquet es el motor que le da sentido a su cotidianidad. «El básquet me acompaña, me dio mucho y es pasión, es amor», afirmó, definiendo a este deporte como un elemento central que ha estado presente en cada etapa de su vida, desde sus inicios a los cinco años en Claridad.

Mentora y referente de las nuevas generaciones

La experiencia de Bationi en el vestuario es un activo invaluable. Al compartir equipos con jugadoras significativamente más jóvenes, asume un rol de guía y motivadora natural. Lejos de ver la diferencia generacional como una barrera, la disfruta profundamente: «Me encanta, me dan años de vida». Su labor trasciende la táctica y técnica. Se enfoca en enseñar a manejar la frustración y a mantener la llama competitiva. Está convencida que «la actitud no se entrena». Por eso marca: «Las ganas de ir a buscar la pelota y que sea tuya, eso lo tenés o no lo tenés».

En este sentido, Bationi destaca la importancia de dejar un legado humano. Al no haber tenido referentes claros en su infancia dentro del básquet femenino, se propuso, casi de manera inconsciente, convertirse en esa figura para las nuevas generaciones. Una responsabilidad que la mantiene vigente y con hambre de seguir compitiendo.

Experiencias inolvidables: de Ameghino a la NBA

La trayectoria de Bationi está salpicada de anécdotas que reflejan su carácter inquebrantable. Su paso por Ameghino de Villa María es un caso emblemático de dedicación, donde realizaba viajes extenuantes cada fin de semana para entrenar y competir. Sebastián Sucarrat, su entrenador en aquel entonces, marcó que Bationi siempre buscaba perfeccionar sus fundamentos individuales con un espíritu incansable.

Otro momento destacado en su carrera fue la experiencia vivida en Miami tras ganar un concurso de habilidades de la NBA. Bationi describió este viaje como «el sueño del pibe». Una oportunidad que no solo le permitió conocer la estructura de la mejor liga del mundo, sino que reforzó su amor por el juego.

La vigencia de los sueños

Bationi dejó un mensaje contundente para las nuevas generaciones: «Nunca es tarde; si las cosas no se dan en el momento que uno quiere, hay que seguir por lo que uno quiere». Esta filosofía resume su recorrido. Con una trayectoria que pasó por más de una decena de clubes, Bationi se define a sí misma como una «apasionada y re loca» por el básquet.

La historia de Nati Bationi es un recordatorio de que, con disciplina, una buena red de contención familiar y una voluntad inquebrantable, es posible seguir disfrutando de lo que uno ama a pesar del paso del tiempo. Mientras los desafíos deportivos continúen apareciendo en su horizonte, ella seguirá en la cancha, disfrutando de cada minuto que el básquet le permite vivir.

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