El Antonio Rotili recibió el único duelo de la noche en la Liga Nacional de Básquet. Lanús y Oberá disputaron un partido con bajo goleo que empezó a inclinarse en el segundo cuarto, cuando el dueño de casa logró sacar diferencias. Finalmente, el granate festejó el 67 a 58 final. Con este resultado, quedaron con récord de 1-1, mientras que los de Misiones sumaron su segunda caída al hilo.

Los primeros minutos marcaron un poco la tendencia de lo que vendría después. Un partido con muchos errores, poca efectividad y el rol bien marcado de quienes terminarían siendo figuras. Los dos equipos encontraron su mejor versión en las cercanías del aro, amparándose de una ausencia muy grande en la efectividad desde el perímetro.

La defensa del dueño de casa le permitió empezar a alejarse en el marcador, aprovechando los puntos de ataque rápido y la presencia de Pedro Bomino Parada como su máximo referente ofensivo. El interno hizo su presentación en el equipo convirtiéndose en la figura que lideró a su equipo durante sus mejores momentos. Al juego combinado del cubano con Brussino se le sumaron un par de acciones de Robert Whitfield para marcar la tendencia ofensiva.

En un juego con tan poco goleo, diez puntos de diferencia a favor del local pareció un número imposible de remontar. Más allá de algunos tramos interesantes, fue el granate el que controló el ritmo del partido a su favor. La efectividad perimetral de Oberá no levantó en ningún momento (terminó con 3/23 en el rubro), y terminó de sentenciar la historia para el equipo granate.

Las figuras:

Pedro Bombino fue la gran figura de la noche. En su debut con la camiseta de Lanús aportó 16 puntos y 10 rebotes, escoltado por los 12 de Robert Whitfield y 9 de Juani Brussino. En la visita lo mejor vino de la mano de Ty Prince, autor de 15 puntos.

 

 

Foto: prensa Lanús