La noche parecía tener un temprano final. 19 puntos de diferencia en el segundo cuarto a favor de un Denver más completo, contra Edwards tocado físicamente. El 2-0 parecía inevitable. Minnesota entendió su realidad por otro lado: necesitaba reaccionar y defender. A partir de ahí podía lograr su cometido. Y lo hizo: un 119-114 en la casa de los Denver Nuggets para ponerle todavía más sabor a la serie que en la previa se presentaba como la más exquisita de las ocho.
El equipo de Chris Finch construyó su levantada paso a paso. Sin el Rudy Gobert (2) preponderante en ataque que tuvo en el primer juego y con una versión más cercana a su normalidad. Un equipo que necesitaba un goleo más repartido para apoyar a Anthony Edwards (30 puntos y 10 rebotes). Al final de la noche, más allá del incómodo inicio, el entrenador le puso un tilde a todos los puntos que había marcado como claves para esta presentación.
Minnesota necesitaba más de Julius Randle y respondió. El ala-pivote se destacó con 24 puntos, nueve rebotes y seis asistencias. Además, encontró triples más repartidos con cuatro de DiVincenzo (16-7-6), tres de Edwards y otros tres de Bones Hyland (13). Este último encabezó el goleo de la segunda unidad, otro aspecto clave. Naz Reid (11 unidades y nueve tableros) también tuvo una mejor versión.
Del otro lado, contuvo a Jokic quien firmó ‘sólo’ un doble-doble (24 puntos, 15 rebotes y seis asistencias. Le metió presión a Jamal Murray, quien anotó 30 tantos pero necesitó de 25 lanzamientos para lograrlo. E impidió que el resto de Denver tenga ritmo ofensivo.
La combinación de factores fue una ventaja en el inicio del tercer período y pasar al frente en el último. Jokic falló de un lado, McDaniels ganó el rebote, descargó en DiVincenzo, corrió la cancha y recibió el pase de su compañero para pasar al frente (108-107) con 4:34 en el reloj. Denver no volvió a estar al frente ante un equipo que encontró sus últimos 11 puntos mayoritariamente gracias al mismo DiVincenzo como a Randle. Edwards los llevó a la situación de ganarlo, el colectivo terminó de cumplir.
Un triunfo resonante que pone la serie en tablas. El tercer partido, imperdible, será a las 22:30 de Argentina (Prime Video) en la casa de los Timberwolves.



