El entrenador Gregg Popovich hizo hasta su último esfuerzo para que Manu Ginóbili jugara al menos una temporada más y aplazara su retiro.

Pero el astro argentino de los San Antonio Spurs ya había tomado su decisión, incluso desde hace un año, de que la temporada anterior sería la última de su carrera.

“Pop (Popovich) intentó convencerme, pero se dio cuenta que yo ya había tomado la decisión y la respetó“, dijo Ginóbili este sábado. “Después de 17 maravillosos años juntos, sabía que era el momento de irme“.

Ginóbili se despidió de manera formal ante la prensa de una carrera en el basquetbol profesional que para muchos tiene boleto automático al Salón de la Fama. Ya el 27 de agosto pasado había anunciado el retiro a través de su cuenta de Twitter.

“No fue una decisión fácil en el sentido de que después de tantos años, 23 temporadas de hacer esto, como que fue difícil poner el último clavo en el ataúd“, comentó. “Fue una situación intensa, un poco sensible. Así que quería esperar un par de semanas antes de enfrentarlos (prensa) y responder a sus preguntas“.

El argentino, de 41 años, llegó caminando a un improvisado podio por en medio de las canchas, vestido con shorts negros y playera gris, como si fuera uno de esos días normales en su vida, en los que durante casi dos décadas entrenó con el resto de sus compañeros.

Reiteró que precisamente ahí, en las prácticas fue donde ratificó que había llegado el momento de irse.

“Cuando regresé aquí y traté de ejercitarme un poco, levantar esas, bicicleta o lo que fuera, ví a Bryn (Forbes) y a Dejounte Murray y a otros muchachos preparándose para la temporada“, mencionó. “Yo estaba demasiado lejos de eso. Fue cuando dije que hasta aquí. Estaba esa puerta aún abierta un poco, pero se cerró muy rápido“.

“No podía visualizarme en preparación para otros 82 partidos, 65 en mi caso“.

Ginóbili aseguró que nada le había faltado en una brillante carrera que incluyó cuatro campeonatos de la NBA y medalla de oro olímpica.

Confesó que hubieron temporadas muy frustantes porque arrasaron en la campaña regular y fueron eliminados en playoffs antes de siquiera llegar a las Finales.

También reconoció la campaña 2014 como una de las mejores de su carrera, cuando logró coronarse por cuarta y última ocasión frente al Miami Heat.

“Traía un gran peso sobre mi espalda por lo que había pasado el año anterior“, explicó. “Ser capaces de dejar eso atrás me hizo sentir que ayudé al equipo a cumplir el objetivo, fue grandioso. Un momento muy importante en mi carrera. Lo hicimos con un gran equipo; un equipo que se divertía jugando“.

Manu reconoció que al principio de su carrera ganó tantas cosas y títulos que quizá ni siquiera valoraba la dificultad que trae el nivel en la NBA.

Mucho menos apreció la muy poca probabilidad de jugar toda una carrera para el mismo entrenador y 15 años con sus compañeros Tim Duncan y Tony Parker, con quienes formó el llamado “Big Three“ en San Antonio.

Pero que ahora había llegado el momento de dedicarle más tiempo a su familia, en San Antonio y en Argentina.

Dijo que planea pasar los veranos en su país, cerca de sus padres y familiares más cercanos. El resto del año en la que se convirtió en su ciudad adoptiva, la de sus éxitos.

“Cuando vi que habían proclamado mi nombre a un día (30 de agosto), nunca pensé que fuera algo tan grande“, dijo de manera humilde, como siempre ha sido. “Pero al llegar a la escuela de mis hijos y ver a todos esos niños y profesores con mis playeras. O las fotografías que me mandaron de muchas otras escuelas, fue cuando me di cuenta de lo que estaba sucediendo“.

El argentino confirmó que planea seguir cerca de los Spurs, aunque aún desconoce en qué puesto o capacidad.

Así, Manu se dio vuelta, se despidió de algunos periodistas, camino hacia los vestidores, como solía hacerlo durante casi dos decenios, y se fue…

Fuente: Carlos Nava – ESPN

Foto: Eric Gray – AP Photo

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