Brown en Atlanta, Jackson y Towns en Minneapolis y Clancy en Los Angeles.

El pasado 25 de mayo, en Estados Unidos se dio una vez más un hecho lamentable vinculado al asesinato de un hombre afroamericano a manos de la fuerza policial. George Floyd había sido arrestado por cuatro oficiales de la policía de Minneapolis y uno de ellos, Derek Chauvin, lo tiró al piso y durante nueve minutos estuvo con su rodilla izquierda presionando con fuerza sobre su cuello.

Floyd, al verse incapacitado para respirar, empezó a decir «I can´t breathe» («No puedo respirar»). Tras los primeros seis minutos en esa condición dejó de moverse, pero Chauvin no retiró su rodilla del cuello del hombre. Unos momentos más tarde, fue trasladado al Centro Médico del Condado de Hannepin, donde efectivamente fue declarado muerto una hora más tarde, según el reporte oficial de la fiscalía.

A partir de ahí, una gran cantidad de protestas y marchas contra el racismo se empezaron a llevar a cabo en el país norteamericano, algunas con disturbios que terminaron, por ejemplo, con incendios en la ciudad de Minneapolis. El mundo del deporte no está exento de esta situación y varios basquetbolistas se manifestaron tanto en redes como en diferentes marchas para acabar contra el hostigamiento que sufren a diario los afroamericanos en Estados Unidos.

Uno de los primeros en hacerlo fue LeBron James, quien en su misión de ser «More than an athlete» («Más que un atleta»), el lema que lo acompaña desde hace varios años, publicó en su cuenta de Instagram un collage con las fotos de Floyd mientras era asesinado y Colin Kaepernick, un jugador de fútbol americano que se ponía de rodillas en forma de protesta mientras sonaba el himno estadounidense. Al pie de la imagen se puede leer «Entienden ahora? O sigue borroso para ustedes?».

 

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Do you understand NOW!!??!!?? Or is it still blurred to you?? 🤦🏾‍♂️ #StayWoke👁

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Tras esta publicación, varios deportistas se apoyaron en la figura de James para hacer sus descargos contra el maltrato que recibe la gente de color. Pero quizás lo hecho por Jaylen Brown durante este fin de semana sea lo más destacado. El jugador de los Celtics viajó durante 15 horas desde Boston hasta Atlanta para estar presente en una de las protestas contra el racismo.

En una transmisión en vivo por las redes, aseguró que «ser una celebridad, ser un jugador de la NBA no me excluye de ninguna conversación. Primero y ante todo soy un hombre negro y soy miembro de esta comunidad. Nosotros estamos creando conciencia sobre algunas de las injusticias que hemos estado viendo. Como joven, tienes que escuchar nuestra perspectiva. Nuestras voces necesitan ser escuchadas. Tengo 23 años. No sé todas las respuestas, pero siento cómo se sienten los demás».

Él no fue el único jugador de la NBA en presenciar estas marchas. También estuvieron a su lado Malcolm Brogdon, base de los Pacers, y Justin Anderson, escolta de los Long Island Nets de la G-League con reciente paso por los Hawks. El jugador de Indiana manifestó que «Jaylen ha liderado esto y estoy orgulloso de él. Necesitamos más líderes».

Por su parte, en la ciudad de Minneapolis, donde juegan los Timberwolves y donde fue asesinado Floyd, varios jugadores y ex deportistas dijeron presente. Stephen Jackson, ex jugador y amigo cercano de la víctima, lideró una manifestación a la que también acudieron Karl-Anthony Towns, el jugador franquicia de los Wolves, y Josh Okogie, otro de los líderes del equipo en el que trabaja Pablo Prigioni, asistente del entrenador Ryan Saunders.

En cuanto a los ex jugadores de NBA, el caso más rutilante pueda ser el de Michael Jordan. El multicampeón con los Chicago Bulls publicó un comunicado en su cuenta de Twitter hablando sobre esta dura situación que atraviesa el país norteamericano. «Estoy profundamente triste, verdaderamente dolido y enojado. Veo y siento el dolor, la indignación y la frustración de todos. Me paro junto a aquellos que gritan por el racismo y la violencia a la gente de color de nuestro país. Ya fue suficiente.
No tengo las respuestas, pero nuestras voces colectivas muestran fuerza y la incapacidad de ser divididos por otros. Debemos escucharnos, mostrar compasión y empatía y nunca dar la espalda a la brutalidad sin sentido. Necesitamos continuar con expresiones pacíficas contra la injusticia y exigir responsabilidad. Nuestra voz unificada necesita presionar a nuestros líderes para que cambien todos debemos ser parte de la solución y debemos trabajar juntos para garantizar la justicia para todos.
Mi corazón está con la familia de George FLoyd y con las innumerables personas cuyas vidas fueron brutal e insensatamente robadas por actos de actos de racismo e injusticia.» Michael Jordan

No solo los jugadores de la NBA se hicieron presentes, también estuvo Sam Clancy, pívot de Instituto. El norteamericano viajó a su país en marzo cuando se dio por suspendida la competición local y salió a las calles en las últimas horas para unirse a las movilizaciones en contra del racismo. Además, junto con una foto suya en medio de la marcha agregó: «Es triste que esta sea mi primera publicación en Instagram. Es hora de ponerle fin a la brutalidad policíaca. Mis condolencias para las víctimas y sus familias afectadas».