(Foto: NBA)

A falta de menos de un mes para la reanudación de la liga norteamericana, en los últimos días varios jugadores dieron positivo en los testeos por Covid-19 y, pese a que por el momento no está en riesgo el regreso de la competición, enciende algunas alarmas en los planteles que viajarán a Orlando.

Uno de ellos es Los Angeles Clippers, equipo en el cual se registró uno de los 25 positivos en tests realizados entre el 24 y 29 de junio, decidió tomar una drástica medida como lo es cerrar las instalaciones de entrenamiento. El conjunto de Doc Rivers, uno de los grandes candidatos a quedarse con el título, tiene previsto viajar al estado de Florida el próximo miércoles, como así también realizar una práctica en su locación antes de trasladarse, pero por el momento no será posible esto último.

Entre el 23 y 29 del último mes se llevaron a cabo más de mil testeos entre jugadores y personal de las franquicias que asistirán a la reanudación del torneo en el ESPN Wide World of Sports. Este jueves la NBA confirmó que 25 de los 351 basquetbolistas analizados están contagiados, lo que significa un 7% del total de los deportistas. Si bien no es una cifra que de momento ponga en riesgo el retorno de las actividades, es de consideración ya que, al ser una enfermedad que es asintomática en algunos portadores del virus, puede esparcirse sin ser detectado a menos que se hagan controles diarios y sean aislados quienes arrojen un resultado positivo.

Lo que podría ser considerado como una buena noticia, o al menos una no tan mala, es que la cifra porcentual y total se redujo notablemente entre el staff de los equipos: diez de los 884 miembros dieron positivo. Es importante recalcar esto ya que serán quienes estarán en contacto estrecho con los deportistas en Orlando, además del personal de los hoteles y del predio donde se desarrollará el torneo.

Por el lado de la NBA, Adam Silver expresó hace algunas semanas que los jugadores que decidan no viajar no serán multados. Además, en el protocolo se agregó que quien sea testeado y de positivo deberá cumplir con el aislamiento y podrá volver a jugar siempre y cuando no haya dado positivo dos días consecutivos.

Justamente el comisionado de la liga reconoció que por el momento no corre peligro el regreso a las canchas: «Este virus es impredecible. La NBA y el sindicato de jugadores analizamos los datos a diario. Si hubiera algo que cambiar que estuviera fuera del alcance de lo que estamos jugando, sin duda revisaríamos nuestros planes».

«No hemos puesto un número preciso, pero si tuviéramos una gran cantidad de casos, sería una causa para detener el plan», reconoció Silver, quien desde que se canceló la liga en marzo en todo momento se mostró en favor de retomarla siempre y cuando estuviesen dadas las condiciones.

Por el momento, el operativo retorno está en marcha y hay varios avances. Aunque algunos planteles todavía están entrenando en sus respectivas ciudades, los pisos de los estadios ya están llegando a Orlando y, de hecho, ya hay algunos colocados en los centros de entrenamiento. Si bien lucen bien y ayudarán a los jugadores a «sentirse como en casa», puede resultar algo preocupante el hecho de que no haya distancia entre un campo de juego y el otro, como se puede ver en la primera foto publicada por la cuenta oficial de la NBA, donde se ven las maderas de los Pacers y Heat literalmente pegadas una al lado de la otra.

De todas maneras todavía hay varios días para pulir este tipo de detalles y así evitar un brote entre los jugadores antes que viajen a Orlando. Por suerte la reanudación a las actividades están bastante encaminada y, pese a que hay varios deportistas que se contagiaron, restan casi cuatro semanas para que la pelota vuelva a estar en el aire. El torneo se desarrollará entre el 30 de julio y el 14 de agosto, en su etapa de temporada regular, mientras que los playoffs iniciarán el 17 de ese mes y culminarán, como límite, el 13 de octubre. Teniendo en cuenta que la NBA es una de las mejores organizaciones deportivas a nivel mundial, sino la mejor, seguramente corregirán la mayor cantidad de detalles para los últimos días de julio.

Por el momento, los equipos trabajan en sus instalaciones y parece que algunos volvieron mejor de lo esperado. Varios jugadores no perdieron tiempo en la cuarentena, entrenaron en sus hogares tanto lo físico como lo basquetbolístico y llegarán a la burbuja de Orlando como si el tiempo no hubiera transcurrido.