(Foto: E. Cobos - ACB Media Cenral)

En una final más que atractiva con todos los condimentos que le puede aportar un clásico ibérico, el elenco de la capital fue más que su rival en el cierre, lo dio vuelta otra vez y se terminó quedando con la final de la Supercopa Endesa por 88 a 83, certamen que abre el calendario de la temporada del básquetbol en España.

Desde el inicio el conjunto catalán marcó la tendencia del juego, con un goleo bien repartido (Oriola llegó a once en los primeros 20 minutos) que le sirvió para ponerse por delante en el marcador y, por momentos, tomando diferencias cercanas a la decena. Más allá de eso, el Real Madrid elevó su nivel defensivo con Poirier (6 rebotes y 2 tapas) en cancha y Alocén (6 puntos en fila en el primer cuarto) y Llull (8 en el segundo) fueron los encargados de sumar en el otro costado de la cancha para evitar que su rival se escape en el electrónico. De esa manera, los de Laso pudieron cerrar la primera mitad apenas seis abajo (46-40 en favor de los de Jasikevicius).

En la segunda mitad, el elenco blaugrana consiguió elevar sus porcentajes de acierto para rápidamente conseguir un parcial de 13-2 (59-42), que le permitió trabajar con mayor tranquilidad. Pese a eso, una vez más el inoxidable Llull se cargó el equipo al hombro y trabajó para recortar distancias en el marcador, anotando 11 de los 22 de los suyos en el tercer parcial para cerrarlo a nueve (siete en fila para quedar en 71-62).

Los últimos diez comenzaron con la tónica que había cerrado el cuarto anterior, el Madrid de la mano de Llull llevando a 9 el parcial de los suyos para quedar a siete de los catalanes, aunque varias desatenciones en defensa los privaron de seguir recortando. Entre Williams-Goss y Poirier suplieron de gran manera la salida del histórico español para ponerse en juego nuevamente y quedar a solo un punto (79-78) con 3:17 por jugar.

En los últimos minutos la tensión se apoderó del pabellón porque, pese a que Davies estiró a tres la diferencia para el Barcelona, William-Goss con un gran triple desde el codo derecho empató en 81 las acciones, algo que no sucedía desde el cierre del primer cuarto. A 1:20 del cierre Yabusele le dio la ventaja al Madrid desde la línea de libres, pero nuevamente Davies sumó para igualar el juego.

Con 35 segundos nomás en el reloj, Poirier recibió una dura falta de Mirotic cuando se elevaba hacia el aro y, pese a que no pudo sumar con la bandeja, sí lo hizo con los lanzamientos desde la línea para volver a estar arriba por 85 a 83. En el otro costado, una ofensiva trabada del Barcelona terminó en una nueva infracción del montenegrino, esta vez sobre el joven Alocén.

El nacido en Zaragoza anotó solo el primero quedando a tres, pero eso fue suficiente para quedarse con el triunfo por 88 a 83 ya que el elenco de Jasikevicius no pudo anotar en la última acción. De esta manera, con un Sergio Llull histórico y monumental, el Real Madrid abrió la temporada con dos remontadas para sumar una nueva copa a sus vitrinas.

Llull fue el MVP de la jornada y fue el más destacado gracias a una producción de 24 puntos (máxima del partido entre ambos equipos con 5/6 en dobles, 3/5 en triples y 5/6 en libres), además de dos asistencias, un rebote y un robo para una valoración de 27 en apenas 19:41 minutos en cancha. Esta fue su octava Supercopa Endesa y alcanzó a Juan Carlos Navarro como los máximos MVPs de este torneo con tres (Facu Campazzo obtuvo los últimos dos).

Vincent Poirier fue el gran ladero del español y tuvo una gran actuación, siendo clave en momentos calientes en ambos tableros y aportando 16 puntos (6/8 en dobles y 4/4 en libres), 11 rebotes y dos tapones para una valoración de 26 en 33:16 minutos en el rectángulo de juego. El tercer mosquetero fue Nigel Williams-Goss, que junto al francés cargaron con la remontada final mientras Llull estuvo en el banco, y terminó con 9 puntos (6 en el último parcial, 1/2 en dobles, 2/4 en triples y 1/2 en libres), más tres asistencias, un rebotes y un robo en 18 minutos.

En el conjunto catalán, Nick Calathes volvió a ser el referente del equipo aportando 11 puntos (4/4 en dobles y 1/2 en triples), siete asistencias, cuatro rebotes, un robo y una tapa para una valoración de 18 en 26:18 minutos en el campo. Nico Laprovíttola ingresó al principio del juego desde la banca pero jugó apenas seis minutos y no pudo aportar desde lo estadístico.

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