Midleton fue el primer integrante de un All-Star Game en haber jugado la G-League (Foto: G-League)

Año a año es cada vez mayor la relación que hay entre la NBA y su división de desarrollo que, por razones de patrocinio, se llama G-League. Las franquicias que disponen de un equipo afiliado suelen utilizarla para precisamente darle lugar a los jóvenes que aún no lograron hacerse de un espacio en la rotación mayor, algo que le está sucediendo en estos momentos a Leandro Bolmaro.

A lo largo de la historia han pasado grandes nombres por ese sitio y, en la actual temporada, el número representa al 41% de los jugadores que han estado en la G-League y hoy participan en la NBA. Con esa cifra, son varios los que han hecho una gran carrera desde que llegaron a la mejor liga del mundo y merecen ser reconocidos.



Entre los más destacables se encuentran los que han representado un valor en sus equipos para alcanzar la gloria de ser campeones. En estos momentos, el nombre propio que sobresale es Khris Middleton, quien fue un valuarte para los Bucks en la obtención del anillo en la última temporada. Fue el compañero ideal de Antetokounmpo y por momentos, sin el griego en cancha, se encargó de liderar al equipo hacia las finales. En la G-League su paso fue corto y apenas disputó tres juegos en la 12/13 para los Fort Wayne Mad Ants, en los que promedió 11 puntos con 34% en tiros de campo y 7,7 rebotes. Luego de eso fue llamado por los Pistons y, en la temporada siguiente, llegó a los Bucks para iniciar su camino al anillo.

El título de los Raptors en 2019 estuvo marcado por el extraordinario nivel de Kawhi Leonard, pero también porque en su plantel había varios basquetbolistas que habían tenido su paso por la G-League: Pascal Siakam, Fred Van Vleet, Danny Green y Chris Boucher. El ex Spurs fue mucho tiempo antes, pero en el caso de los otros tres habían sido recientes sus experiencias y de hecho los dos primeros fueron campeones en la 16/17 con los Raptors 905. El camerunés promedió 18 puntos y casi ocho rebotes en postemporada para ser el MVP de las finales, mientras que el base logró medias de 22 y 11,5 asistencias en solo dos juegos.



El caso de Boucher es hasta curioso, ya que puede ostentar que tiene no solo uno, sino dos títulos en la NBA. Además del obtenido con los Raptors en 2019, un año antes jugó un partido para los Warriors que le permitió anotarse su primer anillo, aún habiendo sido nulo su aporte al mismo. En ese entonces jugaba para los Santa Cruz Warriors, el equipo afiliado a Golden State, en el que aportaba aceptables 11,8 puntos, 7,5 rebotes y 2,2 tapas. En la campaña siguiente, ya que los Raptors 905 logró mayor protagonismo con promedios de 27,2 unidades, 11,4 rebotes y unos increíbles 4,1 tapones, todo eso en 34 minutos de juego.

Otro que pasó por la G-League y luego obtuvo un anillo de NBA es Avery Bradley, recordado por haber sido parte del equipo de los Lakers que se quedó con el título en Orlando, aunque él no haya viajado al cierre de la temporada en la burbuja. Quien fuera dos veces All-Defense Team en la NBA tuvo un breve paso por los Maine Red Claws en la 10/11, cuando jugó solo nueve juegos y promedió 17,1 tantos, 5,2 asistencias, 4,8 rebotes y tres robos en 32 minutos en el campo de juego. Una vez finalizada esa etapa fue llamado por los Celtics para iniciar su carrera NBA.



En una segunda línea, podemos encontrar varios jugadores que, pese a no tener un título en la NBA, son de los más importantes en estos momentos en la mejor liga del mundo y, si se alinean algunos planetas, podrían consagrarse en un futuro no muy lejano. Mejores sextos hombres, mejores defensores, integrantes de All-NBA o All-Defensive Teams, entre otros reconocimientos que los llevan a ser protagonistas noche tras noche.

Rudy Gobert – Bakersfield Jam 2013/14
8 partidos | 27 minutos por partido | 13.88 puntos | 11.38 rebotes | 3 bloqueos
2017-18 Defensive Player of the Year
2018-19 Defensive Player of the Year
2020-21 Defensive Player of the Year

Duncan Robinson – Sioux Falls Skyforce 2018/19
33 partidos | 36.9 minutos por partido | 21.39 puntos | .483% en triples | 4.33 rebotes | 3 asistencias

Terry Rozier – Maine Red Claws 2015/16
14 partidos | 33.7 minutos por partido | 19.36 puntos | 6.43 rebotes | 8 asistencias | 1.86 robos

Spencer Dinwiddie – Grand Rapids Drive 2014/15 | 2015/16 Windy City Bulls 2016/17
29 partidos | 33.9 minutos por partido | 15.76 puntos | 3.52 rebotes | 6.52 asistencias | 1.83 robos



CJ McCollum – Idaho Stampede 2013/14
2 partidos | 20.5 minutos por partido | 18.5 puntos | 3.5 rebotes | 3.5 asistencias | 1.5 robos
2015-16 Most Improved Player

Dennis Schroder – Bakersfield Jam 2013/14
6 partidos | 34 minutos por partido | 17 puntos | 4.17 rebotes | 6.67 asistencias



Y para cerrar, algunos jugadores que también han tenido algunas responsabilidades a lo largo de su carrera, pero quizás corriendo un poco desde atrás a los mencionados anteriormente. En este caso son basquetbolistas que han sabido tomar responsabilidades cuando las principales estrellas de sus equipos no estuvieron disponibles, pero que han logrado también en más de una ocasión ser líderes dentro de la cancha.

Lou Williams, Jordan Clarkson, Montrezl Harrell, los últimos ganadores del premio al 6MOY pasaron por la G-League hoy son piezas clave en sus equipos. También estuvieron Cameron Payne, Clint Capela, Hassan Whiteside, Marcus Morris, Christian Wood, Robert Covington, Luguentz Dort, Devonte´ Graham, Yuta Watanabe, Derrick White, Derrick Jones Jr., Shake Milton, Kendrick Nunn, Thomas Bryant, Kent Bazemore, TJ Warren y Justin Holiday, entre muchos otros que han pasado por la liga de desarrollo y, actualmente, tienen su lugar ganado en la mejor competencia del planeta.



Nota: Emiliano Iriondo y Leo Margo

Artículo anteriorLos uruguayos revolucionan la Liga Nacional
Artículo siguienteLos Indios festejó ante Ferro en el Etchart