Foto: Guille Ruarte

Sin lugar a dudas, no era un juego simple para los locales. A la falta de público por la sanción impuesta por el tribunal de disciplina, se le sumaron las bajas de Nicolás Paletta y Gonzalo Corbalán (ambos aislados por presentar síntomas compatibles con el Covid) y las de Nacho Alessio y Gary Ricks por una gastroenteritis. En este panorama, los de Daniel Farabello tuvieron un arranque más que complejo, donde Regatas se adelantó rápidamente en el marcador. Con Hogan dominando con autoridad las ofensivas, los de Gabriel Piccato se escaparon a 12 en el cierre del primer cuarto (15-27). Los Eternos encontraron su rumbo en el segundo parcial. Intensificando la defensa, bajando el goleo al rival y, de la mano de Selem Safar, empardaron el juego en 39 al finalizar la primera mitad.

A la vuelta de los vestuarios, Nicolás Aguirre se puso el partido al hombro y lideró el funcionamiento del remero (que aún no cuenta con Juan Pablo Arengo), que volvió a dominar en ambos sectores de la cancha. En un abrir y cerrar de ojos, los correntinos aprovecharon los baches del rival y sacaron una ventaja de 21, algo que se le hizo imposible de remontar a los locales.

En los últimos 10 minutos, la visita se dedicó a mantener la distancia en el marcador. Si bien los de Piccato lograron descontar la desventaja, no alcanzó para que lograran llevarse el triunfo. Finalmente, fue 90 a 82 para la visita, que prolonga su buen pasar en la temporada.

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