MADRID, ESPAÑA - 17 de marzo: (Photo by Sonia Canada/Getty Images)

El público parado. Un frenesí que empezó en Oklahoma City y terminó en Granada. Fatigas musculares, vuelos, kilómetros. Nada importó. Gabriel Deck estaba en la cancha. Penetración con su propia velocidad, acercamiento hacia el aro y bandeja que pareció entrar. Pero la rebelde naranja hizo caso omiso. Tiro fallado y para Barcelona el partido ganado. 

“El fallo en la última acción son cosas que pasan. Podía entrar, podía fallar. Al final se ha fallado. Toca mirar adelante y seguir trabajando”.

De qué manera observó el futuro el santiagueño luego de ese error, volviendo a convertirse en una pieza fundamental para el Real Madrid de Pablo Laso. De la inactividad absoluta en la NBA al rol de siempre en España en cuestión de meses, no muchos hubieran logrado ese cambio de carcasa en tan poco tiempo. 

Gabriel Deck es la excepción, y lo suyo parece recién estar empezando. A pesar del mal momento del conjunto merengue, de las críticas que recibió luego de su salida del Thunder y de la competencia interna de un equipo que tiene dos planteles, ahí va el argentino con su estirpe habitual.

Ambientación ofensiva

Adelante Gabriel puede adaptarse rápido a cualquier entramado por su talento e inteligencia para entender sistemas y leer defensas. Lo favorable fue encontrarse con el libro de jugadas de Laso que Deck conoce muy bien, y es un detalle no menor. Se aclimató con celeridad y ofreció sus credenciales. 

Transición, poste bajo, puntos moviéndose sin el balón rebotes ofensivos y eficiencia en el tiro de tres, sus cuatro herramientas de presentación durante los 12 partidos que disputó hasta el momento en la temporada 2021/22 en la Casa Blanca. 

Actualmente, si se evalúa lo que realizó entre la Euroliga, ACB y Copa del Rey, está promediando 8,4 puntos, 4,0 rebotes, 0,9 asistencias, 0,5 robos y, lo más importante, anotó cuatro de sus diez lanzamientos de tres puntos en los dos primeros torneos mencionados.

En las cuatro primeras acciones de este compilado se puede ver un poco de todo eso. Primero anotando en contragolpe luego de un pique, después agarrando un rebote ofensivo, luego tras giro y definición a mano cambiada en el poste bajo y finalmente cortando por el eje para tomar por sorpresa a toda la defensa del Manresa. 

Lo mismo en este choque ante Milano en la Euroliga. Tres chequeos en el poste bajo luego de una cortina indirecta para generar una ventaja y un fade-away (lanzamiento en suspensión tirándose para atrás) bien de su estilo para llevarse los dos puntos. 

15 tantos contra los italianos el 10 de marzo, 21 contra los de Juan Pablo Vaulet ayer domingo. Gabriel Deck comienza a reconocerse en el espejo. Parece ser él de nuevo. Facilidad al 100% de cara al aro. 

Irregularidad defensiva

Su versatilidad atrás quedó reflejada en aquel partido en la final de la Copa del Rey de este año contra Barcelona, cuando tuvo que emparejarse con Nikola Mirotic, especialmente en el clutch, haciendo un gran trabajo al incomodarlo y mantenerlo lejos del aro. 

Ahora mismo posee el rating defensivo (puntos permitidos cada 100 posesiones) más bajo de su carrera en Real Madrid (107,3) y todavía puede hacerlo mucho más eficazmente, sobre todo en el uno contra uno. En esta estadística, cuan menor es el promedio, mejor el valor, debido a que concede menos tantos al rival. 

Defensa zonal, de uno contra uno y presión, defendiendo al uno, el dos, tres, cuatro o cinco, la ductilidad de Deck vale oro en el esquema de modificaciones constantes de Pablo Laso. 




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Lo mejor por venir

Pasan las ligas, los jugadores, los partidos y los campeonatos, pero Gabriel Deck continúa demostrando que solo necesita minutos para rendir al más alto nivel. Cuando se los dieron en Oklahoma City Thunder cumplió con creces. Lo mismo en Real Madrid. Volviendo a ser. 

Las ausencias ya no son tales. Está en la cancha y parece feliz. Desde Santiago del Estero a la capital, de Madrid a la NBA, el argentino solo sabe triunfar. A todos demostró que jamás de él hay que dudar. A jugar y ganar, que siga escribiendo este atípico juglar.

Nota: Ignacio Miranda | Twitter: @nachomiranda14

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