El combinado nacional tuvo que remar hasta el final, pero logró llevarse el duelo ante los Estados Unidos por 82 a 73. Gabriel Deck fue la máxima figura del conjunto nacional con una planilla espectacular: 30 puntos (con 9/13 en tiros de campo), escoltado por los 18 de Nicolás Laprovittola y los 10 de Facundo Campazzo.

Tas el salto inicial el encuentro tomó un ritmo vertiginoso, en donde los Estados Unidos sacaron un mayor rédito; aprovechando algunas de las rotaciones defensivas de la Selección Argentina, se adelantaron en las acciones con un buen juego de alto-bajo. Pero los dirigidos por Prigioni encontraron en Gabriel Deck (cuando no) los caminos que los acercaron al aro. Ante la poca efectividad desde el perímetro (1/7 en ese rubro), apostaron por el uno contra uno, algo que les dio rédito, logrando dar vuelta la historia y llevándose el primer cuarto por 20 a 17.



En la apertura del segundo cuarto, Estados Unidos dejó claro que pretendía seguir apostando por el juego por encima del aro, donde encontraron lo mejor de su ofensiva. La segunda unidad argentina le dio buenas soluciones al equipo; con Vaulet y Tayavek cargando la pintura, Brussino y Bolmaro explotado la triple amenaza la Selección logró sacar la máxima de 11 (30-19). Pero fue un llamado de atención para los norteamericanos, que rápidamente lograron un parcial de 8-0 para volver a igualar las acciones; obligando a Prigioni a volver a llamar a los titulares a la cancha. De su mano, la Selección se fue al descanso largo con un dominio parcial de 40-33.

A la vuelta del vestuario el juego de los Estados Unidos se puso mucho más físico, comenzando a incomodar a Argentina, que no logró acomodar las defensas en las salidas rápidas (algo que había hecho muy bien en la primera mitad) y volvió a padecer los rebotes ofensivos. A esto se le sumó una baja efectividad desde el perímetro (3/16), un combo que le permitió a los Estados Unidos volver a dominar el marcador a falta de 2:45 (48-49). Con buenos flashes defensivo de Campazzo, más las anotaciones de Deck y Laprovittola, la Selección logró pasar el mal momento y se fue al último descanso ganando 58 a 52.

Todo quedaba por definirse en el cuarto final… Estados Unidos mantuvo el juego muy físico, evitando la cómoda tarea del juego en la zona pintada, y comenzó a encontrar de a poco la efectividad desde el perímetro. Cole fue el abanderado del equipo, con 10 puntos en el parcial, causando dolores de cabeza a la Argentina. Los dirigidos por Prigioni vivieron de las acciones individuales, con Deck, Campazzo y Laprovittola volvieron a despegarse (74-68).

Con muchísimo carácter, Argentina logró sobrepasar un juego más que complicado, en donde no tuvo al tiro de tres como su aliado. Con muchísimo corazón, redondeó el 82 a 73 que lo posiciona en la definición de la Americup, tal como sucedió en la edición del 2017.

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