Julián Aprea fue el protagonista de una nueva edición de Dobles y Triples, el programa de Uno contra Uno, donde repasó su presente dentro y fuera de la cancha. A los 38 años y transitando la etapa final de su carrera profesional, el experimentado jugador de River Plate se mostró reflexivo, agradecido y en pleno proceso de transición hacia nuevos desafíos. Una vida que combina el básquet con proyectos personales vinculados a la comunicación y los viajes.
Julián Aprea fue claro al analizar el momento que atraviesa el básquet argentino y su propio rol dentro de la cancha. Reconoció que el juego evolucionó hacia un ritmo más vertiginoso y dinámico, pero supo sostenerse competitivo. “La experiencia cubre muchos huecos físicos”, expresó, al tiempo que adelantó que su intención es jugar mientras se sienta bien.
Más allá del deporte, también habló de su vida personal marcada por el equilibrio entre básquet y disfrute. Apasionado por los viajes y la creación de contenido, habló sobre su faceta ‘influencer’ junto a Landing Trips. Un espacio que lo encuentra en sus recorridos por rutas poco transitadas del país. Lugar de desconexión y reflexión profunda. El símbolo de su necesidad de bajar el ritmo, reconectar consigo mismo y proyectar una vida más allá del básquet profesional.
“Todo lo que se hace con pasión siempre sale bien», destacó en su entrevista con Dobles y Triples. Una frase que marca su estilo de vida, una que va más allá de triunfos y derrotas.





