Tuvieron que pasar 10 años desde el cambio de formato (2016-17) para que un líder de la fase regular posteriormente pueda consagrarse campeón de la Euroliga. Olympiacos lo logró este domingo en su amada Atenas. La casa del Panathinaikos, el Telekom Center Athens, fue testigo de su cuarta coronación. El 92-85 sobre el Real Madrid le terminó de dar el título en el torneo más importante del viejo continente.
El equipo de Georgios Bartzokas supo sobreponerse a un mal arranque que los encontró 12 puntos por detrás. La dupla de Mario Hezonja (19) y Trey Lyles (24 puntos y ocho rebotes) lideró el gran arranque del cuadro merengue desde la penetración. Un triple de Abalde puso el 15-3 que parecía augurar una mala noche para los locales en casa ajena.
Pero el Olympiacos recuperó la memoria con su identidad. Una defensa firme que negó el golpe cercano al aro como también un movimiento de pelota para hallar a sus mejores jugadores. La dupla de Sasha Vezenkov (12) y Nikola Milutinov (ocho unidades y ocho tableros) lideró la reacción para los suyos ante un estadio que erizaba la piel ante cada golpe de Olympiaos. El primer cuarto finalmente halló al Madrid al frente por 26-19, pero con otro semblante.
El conjunto griego no paró de crecer. Siempre a partir de su defensa y pese al buen pasaje de Trey Lyles. A la par, el elenco de rojo y blanco supo castigar a partir de la carga como también posterior golpe en la cercanía al aro. El Madrid sintió las ausencias de Tavares, Len y Garuba por lesiones. Fournier fue el autor del tiro que le dio la ventaja a los suyos, mientras que Peters lo acompañó ante las respuestas de Lyles. Este último le dio el liderazgo a los españoles por 46-44.
El Madrid supo llevar al Olympiacos a un terreno preocupante en el tercer parcial. El local estaba más preocupaba por luchar contra Campazzo (5) tras su cruce con McKissic (5) que por lo que sucedía con el resto del juego. Esto fue bien aprovechado por una visita que respondió con Hezonja a la cabeza. El ex Magic acompañó a Lyles en el goleo para meter mucha presión ante un local que resistió gracias a Fournier (65-61).
El último cuarto mostró la versión que el Olympiacos deseaba. Un Fournier desatado mostrando su veteranía como también la mano sumamente precisa de Walkup (10 con 1/1 en dobles y 2/2 en triples). El equipo de Bartzokas respondió con creces en el momento más complicado, mientras que los errores por el nerviosismo se evidenciaron en el Madrid. La buena aprarición de Andrés Feliz (13) no alcanzó para evitar la derrota. Luego que Campazzo acercó a los suyos a tres, no pudo empatar con un triple y Peters alejó a los suyos. El argentino intentó arrimar al Madrid en los últimos segundos, no logró su cometido y nuevamente Peters tuvo nervios de acero para sellar el triunfo del Olympiacos.
El bocinazo del final desató el banquete desenfrenado para el Olympiacos en Atenas. Una alegría europea luego de 13 años de sequía y con la sangre en el ojo de aquella caída en Kaunas 2023 ante el mismo Real Madrid. Una campaña de ensueño que tiene su merecida, aunque hasta hoy esquiva, corona. La cuarta alegría en la Euroliga para ser el sexto máximo ganador de la competencia.
Foto: El País.
