Las semifinales de la máxima categoría del básquet argentino tuvieron otro intenso enfrentamiento. En el Héctor Etchart Ferro recibió a Gimnasia con muchísimo para definir. Los patagónicos buscaban cerrar la serie, mientras que los de Caballito querían estirar esta historia a un quinto duelo a disputarse en Comodoro. Los de Federico Fernández volvieron a dar una gran muestra de carácter y se llevaron el duelo por 81 a 73.
La visita salió muchísimo mejor, sacando una ventaja de doble dígito rápidamente, con los perimetrales atacando la pintura y consiguiendo puntos cerca del aro. Ferro la remó desde atrás, pero siempre se mantuvo con un ritmo alto, a la espera de dar el salto para dar vuelta la historia. En el segundo cuarto, los locales se apoyaron en el gran trabajo de Jano Martínez. El bahiense supo romper las defensas de Gimnasia con grandes acciones en el uno contra uno, así como también sumar asistencias con pases complejos a la pintura. Con otro semblante, se igualaron las acciones y dejando todo abierto para la segunda mitad.
En el mejor momento de Ferro, cuando parecía dispuesto a dar el golpe final, se frenaron las acciones por un espectador que sufrió una descompensación y debió ser atendido. La euforia se calmó y Gimnasia salió beneficiado, pudiendo descontar con una seguidilla de triples. Ya a una posesión de distancia, todo se volvió golpe a golpe. Los patagónicos desaprovecharon muchas ofensivas con lanzamientos cercanos al aro y un par de pérdidas no forzadas que se pagaron caro.
En el momento más caliente del último parcial, se acrecentó el rol de Lezcano y Gallegos, que tomaron la posta para mantener a su equipo en el liderazgo del marcador. Ocho puntos parecieron inalcanzables, y así lo fue. Hubo euforia en Caballito y la serie se mudará nuevamente a Comodoro, en un mano a mano que nos dará un finalista para la Liga Nacional.
