Un nuevo triunfo para Gimnasia en las finales de la Liga Nacional. El equipo de la Patagonia dominó desde el segundo cuarto y se quedó con la victoria por 76 a 59, sin permitirle ninguna reacción al equipo de Santiago del Estero. El juego colectivo y la defensa intensa fueron las claves de este festejo, que dejó a los verdes a un triunfo de alcanzar su segundo título en la Liga Nacional.
El arranque del partido fue cargado de tensión con los dos equipos teniendo muchas dificultades para anotar. Después de varios minutos empezaron a encontrar la efectividad, pero sin sacar diferencias significativas en el marcador. Los foráneos de la Fusión empezaron a tomar la posta para apoderarse del liderazgo por siete puntos (17-10), apoyándose en una intensa defensa que provocó varias pérdidas colectivas en el dueño de casa, que tuvo que empezar a remar de atrás.
A medida que pasaron los minutos, el patagónico se reencontró con su mejor versión defensiva, pudo a cortar la circulación del balón de su rival. Ya controlando una mitad, pudieron mejorar la efectividad en ofensiva. Un triple de Horton igualó las acciones y cambió completamente la dinámica del juego. Con Chacón encendido desde la conducción, pudieron alcanzar el doble dígito de diferencia, apoyados en la gran colaboración desde la banca.
El segundo tiempo fue un recital de Gimnasia, que a cada minuto no hacía más que mejorar. La defensa fue implacable, no le dejó un camino libre a Quimsa que se mostraba frustrado. Esa incomodidad empezó a trasladarse al juego, acumulando pérdidas que terminaron en puntos rápidos del otro costado. La máxima parecía no tener techo, y así se vivió en un Socios Fundadores que mucho antes que el reloj llegue a cero se sabía ganador.
Foto: prensa Gimnasia
