La temporada 2012-13 no es de las más recordadas por Atenas de Córdoba, el máximo ganador de la Liga Nacional. Récord de 6-8 en la primera fase y ausencia al Súper 8. 16-14 al cabo de la segunda fase para meterse a Playoffs. Un 3-2 a Sionista para meterse en cuartos antes de la caída por 0-3 ante Lanús, eventual finalista de una competencia que ganó Regatas Corrientes.
Sin embargo, todos recuerdan la noche en la que Bruno Labaque pateó la pelota para festejar lo que parecía ser un triunfo ante La Unión de Formosa. Lo que él no se dio cuenta es que todavía quedaba cuenta en el reloj. Aquel 19 de septiembre, en el cuarto partido de una campaña más y ante un rival que jugó por el descenso, pasó una situación insólita que recordó Juan Carlos Meschini.
Foto: Diario El Gráfico.







