El AS Mónaco llegó a la Euroliga en la 2021-22 con la gran meta de marcar una época en la competencia. Tras su arribo a la primera división francesa en 2015-16, su crecimiento fue astronómico. Dos veces campeón en el país -incluyendo ser el último de la Élite-. Cuatro títulos de la copa francesa -también ganador de la 25/26-.
Sin embargo, el gran golpe lo dio en la 2020-21. Llegó a cuartos de finales en Francia y ganó la Eurocup para definitivamente meterse entre los mejores de Europa. Desde entonces tres Playoffs, un tercer puesto (2022-23) y el subcampeonato en la 2024-25.
Lo que nadie esperaba era el desastre financiero en el que todo terminó. Un equipo que, pese a ser vigente campeón de liga y copa francesa, no podrá jugar en primera ni en segunda. Incluso, al día de la fecha, no tiene garantías para jugar en tercera división.
Así, perdió su lugar en la Euroliga como en toda competencia internacional y espera poder definir su posición tras dos proyectos que no llegaron a buen puerto. La FFB (Federación Francesa de Baloncesto) sostuvo sobre el trabajo del club: «No ha sido capaz de presentar un expediente que justifique la veracidad y fiabilidad de la situación financiera de la sociedad».
La auditoría al club manifiesta que durante la gestión de Alexey Fedorychev se contrajo una deuda de 24 millones de dólares. Frente a un paraíso ostentoso económico, lo inmediato indica que no habrá fiesta basquetbolística en el principado.
Por su parte, como afirmó Javier Juárez en Eurostep, AS Mónaco podría hacer un tiro por jugar en la Liga Adriática que reúne equipos de Austria, Bosnia, Croacia, Emiratos Árabes Unidos, Eslovenia, Montenegro, Rumania, Serbia y Macedonia. No obstante, para su participación deberá ser aprobada por el gobierno francés y así deberá cuanto menos encontrarle la vuelta a una deuda que hoy no tiene avales para levantarse.
Foto: Diario AS.







