Los Spurs terminaron heridos las finales 2026. Hicieron un gran balance al volver a los Playoffs tras siete años y, ya en su primera aparición, regresar a la última etapa luego de doce temporadas. Quedaron con un mal sabor de boca tras tener varias ventajas en los distintos juegos ante los Knicks y caer por 4-1. ¿Las razones detrás de la derrota? Varias, pero una de ellas fue la falta de goleo en momentos claves contra unos rivales acostumbrados a levantar resultados en momentos cruciales.

Llegaron a la agencia libre con la idea de profundizar su plantel y así lo hicieron. Incorporaron al (ahora lesionado) Tobías Harris, como también a Jayden Quaintance y Taris Reed Jr. mediante el Draft 2026. La otra pieza que sumaron durante el proceso de selección fue Ja’Kobi Gillespie, joven de 22 años elegido tras su paso por la Universidad de Tennessee. Lo sumaron con el 42° pick con vistas a un desarrollo en la G-League y quizás tener un rol en el futuro.

Pese a esto, Ja’Kobi Gillespie dio buenas señales en los primeros tres juegos de la pretemporada para los Spurs. Su debut fue con ocho puntos en nueve minutos en la caída ante los Hawks. Luego, ajustó su rol a uno más de creador ante los Suns con cuatro asistencias (y cero pérdidas) en 11 minutos.

Lo mejor de él llegó este lunes por la noche ante el Jazz. En otra derrota de los texanos y ante la ausencia de los titulares, tuvo un lugar preponderante en el equipo. Regitró 25 puntos en 25 minutos para sus máximos en ambos rubros. Clavó cuatro triples en ocho intentos, mientras que sólo falló uno de sus seis lanzamientos de dobles. Además, acompañó con tres pases gol y tres robos, mostrándose inteligente para anticipar las líneas de pase.

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Su buen rendimiento con el ‘primer’ equipo llega tras una interesante presentación en la Summer League. Medias de 16,0 puntos, 3,3 rebotes, 4,3 asistencias y 2,0 robos en casi 27 minutos por juego. Así, reivindica la apuesta de la gerencia.

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La pretemporada de la NBA debe ser tomada con pinzas a la hora del análisis y las expectativas. Muchos jugadores que formaron parte de la liga marcan que luego en fase regular todo se mueve mucho más rápido, por ende el ritmo de la previa es muy diferente al de jugar por los puntos.

Sin embargo, Gillespie está dejando buenas señales. Un buen anotador de tres puntos (ocho triples en 13 intentos) y la intensidad defensiva esperable de un jugador que tiene que ganarse cada minuto en cancha. Al margen de las tres derrotas que quedarán para las anécdotas, la gran pregunta es si podrá impactar cuando tenga minutos limitados. Si lo logra, tendrá chances de ganarse un lugar entre las opciones del banco de los últimos finalistas.