La NBA tuvo uno de esos partidos que atrapan casi de manera cinematográfica. Ventajas, reacciones, paridad y un desenlace realmente de película. Así fue el triunfo del Oklahoma City Thunder sobre los Denver Nuggets por 129-126. Todo en el contexto de una noche histórica para Shai Gilgeous-Alexander.

El canadiense igualó el récord de Wilt Chamberlain para la mayor racha de partidos de 20 puntos (o más). Al igual que el interno, lo hizo por 126° vez con sus 35 tantos. Además, acompañó con su máxima de asistencias (15) y estuvo a tan sólo un rebote (9) del triple-doble.

Lo mejor de Shai se vio en el último cuarto. El base sumó 10 de sus 35 unidades para contrarrestar el triple-doble de Nikola Jokic (32 puntos, 14 rebotes y 13 asistencias). El tándem de Gilgeous-Alexander y Jaylin Williams (29 tantos, 12 tableros y siete triples) enfrentó al serbio y Jamal Murray (21) en el último cuarto.

Un triplazo de Shai a 14 segundos del final parecía liquidar la historia. El Thunder sacó una ventaja de cuatro puntos (126-122). Sin embargo, una bomba de Jokic se sumó a una falta de Jaylin Williams a Murray. Como la misma fue luego de la acción de tiro, el base fue a la línea de tiros libres y convirtió para igualar la historia.

El guión tuvo un nuevo vuelco inesperado. Cuando todo parecía indicar que el alargue era inevitable, Gilgeous-Alexander sacó su mejor carta. Recibió tras un bloqueo, amagó con ir hacia el fondo, sacó el paso en retirada para dejar en el camino a Spencer Jones (6) y metió un triple perfecto para el 129-126. Sin tiempos muertos, Aaron Gordon (23 tantos y 10 rebotes) sacó un tiro desde el otro lado de la cancha para intentar igualarlo. No fue posible.

De esta manera, el Thunder (51-15) volvió a demostrar porqué fue el último campeón. Sin Jalen Williams ni Chet Holmgren le ganó a uno de los equipos más fuertes de la liga. Además, tomó una distancia de tres juegos respecto de los Spurs (47-17). Una muestra más de porqué es el máximo candidato a levantar el trofeo en 2026.

Foto: The Morning Call.