Gimnasia se quedó con uno de los mejores partidos de la Liga Nacional. El conjunto comodorense llegó a mandar por 17 puntos en la casa de Oberá. El local llegó a reaccionar para enviar el juego a un alargue. No obstante, la visita tuvo un mejor tiempo suplementario para imponerse por 84-83. Así, sumó un triunfo que lo dejó en lo más alto de la Liga Nacional tras la derrota de Quimsa en el clásico santiagueño.

El local abrió mejor la historia en el Derna. Supo exponer a su rival en la pintura con un William Vorhees (22 puntos y 14 rebotes) central para el dueño de casa. Además, recibió buenos apoyos de Daviyon Draper (19) y Agustín Brocal (15) para una diferencia máxima que llegó a ser de 10 unidades. Gimnasia respondió con un goleo que no fue constante, pero con tres triples fundamentales para mantenerse cerca. El tridente de Anyelo Cisneros (23), Marcos Chacón (15) y Mauro Cosolito (6) para que la diferencia no sea mayor a un 22-16 al cabo de los primeros diez minutos.

Luego de un arranque titubeante como también de un parcial de 0-4 en los primeros minutos del segundo período, Gimnasia reaccionó. Defendió a un gran nivel para impedir que su rival se siga alejando, mientras que tuvo un ataque que giró en torno a Cisneros. En torno al venezolano giró el parcial de 14-4 que puso el empate en 30 a 1:33 del descanso. Toretta le dio a Gimnasia la primera ventaja de la mañana, aunque un triple de Brocal a dos segundos del cierre envío el juego al entretiempo con un 33-32 para Oberá.

Lo mejor de la visita se vio en el tercer cuarto. Gimnasia fue imparable con cuatro triples consecutivos para definitivamente pasar al frente. Esto abrió la defensa del rival, dio más espacios en la cercanía al aro y el equipo de Pablo Favarel aprovechó con buenos ataques a la pintura. Chacón fue quien más aprovechó el escenario para alejar a los suyos a un 64-54 al cabo de los primeros 30 minutos.

La diferencia máxima llegó a 7:04 del final. La visita abrió con un parcial de 10-3 para su máxima de 17 unidades (74-57) tras un doble de Sebastián Carrasco. Así, todo parecía indicar que marcharía cómodo hacia la victoria, aunque esto no sucedió. Oberá reaccionó a base de buenas defensas como con un buen movimiento de pelota para encontrar goleo en la cercanía al aro. Esto lo hizo crecer en confianza y facilitó el camino para tres triples consecutivos, uno de Brocal y dos de Lucas Andújar (seis unidades, seis tableros y siete pases-gol). El último achicó a dos, mientras que tras un error Brocal igualó la historia en 75. Un pasaje de cinco minutos alcanzó para poner el juego en tablas. Cada uno de los equipos apenas anotó dos unidades en el resto del tiempo regular -dos minutos- para ir a suplementario con un 77-77.

El alargue evidenció el cansancio de ambos. Oberá abrió mejor con dobles de Vorhees y Draper, pero primero una respuesta de Toretta y luego un libre de Cisneros redujo el margen a uno (83-82). Tras un tiro fallado por Vorhees, Cisneros volvió a responder del otro lado con un gran doble para darle la ventaja a los suyos a 17 segundos del final. Brocal tuvo la última, no pudo concretar y Vorhees no llegó a tiempo para corregir. Así, Gimnasia se quedó con una victoria que vale oro.

Ahora espera por el resultado del clásico santiagueño para ratificar su liderazgo. Por lo pronto, su cabeza girará en torno a mantener viva la racha de ocho victorias consecutivas. Este lunes visitará a San Lorenzo en el Pando desde las 20:30 con esa meta. Por su parte, Oberá perdió la chance de quedar en lo más alto y buscará volver al triunfo el 8 de abril, cuando visite a Ferro a las 21:00.

Foto: Prensa Liga Nacional.