El sábado habrá una cita imperdible con la NBA. Philadelphia igualó la serie tras estar 1-3 ante Boston y forzó un séptimo juego. Un partido a todo o nada para definir al rival de los Knicks en semifinales. Una cita con la historia en la 15° vez que se da este cruce en alguna instancia de Playoffs.

Philadelphia llegó desde el Play-In, quedó contra las cuerdas y este jueves se impuso nuevamente. El 106-93 en el Wells Fargo Arena le permitió establecer un 3-3 impensado luego de vencer al Orlando Magic en el Play-In. Ahora, está la ilusión de sacarse de encima al duro obstáculo que representa Boston, ganador de las últimas siete series entre sí.

El local se impuso con un juego superlativo de Tyrese Maxey (30), quien dominó las acciones y generó la ofensiva para su equipo. Además, ante un rival letal desde el triple en toda la temporada permitió 12 aciertos y respondió con 11. Cinco de ellos a través de Paul George para 15 de sus 23 puntos en la noche.

Philadelphia mandó de principio a fin en un juego en el que llegó a mandar por 23 puntos. La máxima llegó an el ocaso del tercer cuarto, pero el local tomó el control mucho antes. Boston había anotado dos triples, Brown atacó la pintura, fue bloqueado por Kelly Oubre Jr. y la acción derivó en una volcada de Edgecombe en el otro costado. Mazzulla pidió tiempo muerto para reacomodar a los suyos y más allá de un triple de White saliendo del timeout, nunca pudo reaccionar. Boston anotó cuatro puntos en los últimos 8:14 del período, mientras que el dueño de casa voló para tomar la máxima.

Así, la mesa está servida para un partidazo. El sábado a las 20:30 de Argentina será el juego definitorio en Boston. ¿Reaccionará el local o Philadelphia será el primero en levantar un 3-1 desde el 2020?