Apostar por los jóvenes también es tener a un líder acorde a sus necesidades y eso fue un acierto de la CAB en este 2026. La entidad madre del básquetbol argentino contrató a Cristian Santander como su coordinador de selecciones formativas. Un entrenador con una mirada amplia que piensa más allá de lo inmediato como el puesto demanda.
Cristian Santander habló este jueves por la mañana en 3×3 Radio. El nuevo directivo dio su perspectiva sobre el trabajo: «Lo más difícil no es detectar talento, sino que sea parte de un seguimiento para poder seguir trabajándolo en pos de un futuro».
Una vez que ese talento se detecta entra al PDF (Plan de Desarrollo Federal) en Argentina. El mismo lo tiene la CAB por regiones del país para identificar talento, trabajarlo, darle su desarrollo y tener una constancia de la evolución de los jugadores. «La idea es saber lo que tenés al máximo y minimizar el margen de error», expresó Cristian Santander sobre ello.
El proyecto inició en mayo de este 2026 cuando Santander tomó el cargo tras la salida de Mariano Marcos -que también tenía otros planes para detectar talento-. El objetivo es tener al 30 de septiembre una buena mirada sobre las categorías 2009 (18 años en 2027) al 2014 (14 años en 2027). Cada jugador seleccionado para hacer seguimiento es registrado en un sistema interno de la CAB. El coordinador sostiene que hay aproximadamente 300 chicos y chicas en seguimiento hasta el momento.
A la par, uno de los desafíos es calmar el nivel de violencia por parte de los distintos actores que forman parte del deporte. Por eso, una de las pautas del sistema también es identificar que si, por ejemplo, un familiar de un jugador recibe una sanción de tres meses por un acto de violencia durante un partido de su hijo, ese chico no podrá formar parte del proceso de Selección hasta no purgar la sanción. «Tenemos que bajar un poco los decibeles y comportarnos mejor», manifestó al respecto.
El trabajo en clubes

La formación arranca por los ambientes de primeros contactos de los chicos con los deportes. Mientras Argentina no tiene una política deportiva que apunta al desarrollo de las disciplinas, son otras instituciones las que toman la posta. Los clubes se transforman en lugares claves para el crecimiento de los chicos, chicas y adolescentes.
Cristian Santander tiene en claro que los clubes son una parte esencial del básquetbol argentino. Un ejemplo claro de esto es lo que sucedió en Tucumán donde la cantidad de jugadoras federadas creció de 60 a 600 en un año. «El crecimiento del básquet es cada vez mayor. Mientras mayor cantidad haya, mejor calidad habrá», expresó sobre esto.
No obstante, su crítica gira en torno al trabajo de la técnica individual. Por eso, afirmó: «Me parece que en la mayoría de los clubes salió de la currícula lo que es la técnica individual y desembarcó en las academias». La razón detrás de ello no pasa por un tema de apostar por algo táctico, sino por las obligaciones de las instituciones como de los profesores y el tiempo acotado para poder dedicarle al crecimiento personal.
A la vez, está la parte económica. «Hoy el costo de vida de todos es mucho más alto que en otras épocas. Antes era más artesanal, entonces todo se mide un poco más y alguien ‘no se queda más tiempo’ porque realmente no puede», expresó Santander sobre el trabajo de quienes trabajan en los clubes.
Fotografías por Maru Álvarez (Instagram: @alvarezmarula)







