Patricio Tabárez, alero de Regatas de Corrientes, dio una divertida entrevista en Paso Cero, por UcU Web Radio. Habló sobre su vida de ciudad en ciudad, la próxima temporada de La Liga, le respondió al Pipa Gutiérrez, y mucho más.



Su vida en las diferentes ciudades

“Siempre con mi mujer nos ponemos a charlar de todas las ciudades donde vivimos. Ella está menos acostumbrada que yo, que me fui a los 15 años de casa y empecé con esta locura del básquet, y de a poco me fui adaptando. A mi con esto de la pandemia se me empezó a estirar lo de quedarme tanto tiempo en mi ciudad, y no estoy acostumbrado tampoco. La verdad que llegó un momento en que necesitaba, me faltaba algo. Esto de arrancar con una ciudad nueva, de mudarme. Siempre estás sufriendo las mudanzas pero después se te hace habitual y lo necesitás de alguna manera”.

“Soy muy compañero, por eso nombro mucho a mi mujer, es verdad. La siento muy presente en mi carrera, pero no soy romántico para nada. Es algo que se me reclama mucho en casa. Pero somos los dos muy compañeros, de estar todas las temporadas tomándolas como aventuras juntos. No como que yo arranco a jugar, sino como que arrancamos juntos, así que estoy muy agradecido a ella. Hace siete años que estamos juntos y hace seis que convivimos”.

“Con esto de recorrer ciudades, lo que más me gusta es que conozco al argentino. Todos consideramos que somos argentinos iguales, pero la realidad es que no. No somos iguales. Hay muchas características distintas. Cuando uno habla con gente que viajó por el mundo se habla de la diversidad que hay culturalmente, y creo que también hay mucha diversidad en nuestro mismo país”.

Su llegada a Regatas y entrenar con protocolos

“En Corrientes me encontré una ciudad con mucho calor. Tuve que hacer cuarentena estricta por casi diez días, y me tocaron tres días de 40 grados y la verdad lo sufrí muchísimo. Encima en primavera, y dije: ‘esto va a estar duro en verano’. Después me enteré que no es tan así, que fue récord en esta época del año, pero la pasé feo los primeros días. Después cuando empecé a salir, me encontré con una ciudad muy grande, pero con mucha alma de pueblo, donde el del almacén te saluda. No hace ni quince días que estamos caminando en la calle y ya la gente te saluda, el de la puerta del club me dice “hola Pato, ¿cómo estás, cómo andan los perros?”. Mucha esa alma de club de barrio y la ciudad de pueblo, de que todos nos conocemos, y no importa si alguna vez lo viste o no, pero ya cruzarlos dos veces ya te saludan y esa amabilidad que tienen”.

“Al principio nos tuvimos que habituar a estar alejados, a tener cada uno su pelota, de a poco vamos sumando cada vez entrenamientos más normales, por decirlo de alguna manera. La verdad es que es un proceso adaptarse, pero estoy súper agradecido de poder arrancar con nuestro trabajo, de arrancar con los protocolos adecuados. Cada vez se parece más a la normalidad, eso está sujeto a cada provincia. No sé cómo estará cada club con su ciudad, pero nosotros cada día podemos entrenar lo más parecido a lo normal”.

“Acá ya empezamos con algunos enfrentamientos, pero se extraña la adrenalina de un partido, de arrancar un juego por más que sea un picadito. Esa adrenalina de querer ganarle a tu rival”.

“Lo de la suspensión de la burbuja de Córdoba fue un martillazo en la cabeza, la verdad. Imaginate que fueron 7 meses, casi 8, de estar todo el tiempo escuchándolos a ustedes en la radio, de ver noticias por todos lados, tratando de saber qué iba a pasar. Bueno después se decidió la burbuja, arrancaron los entrenamientos, como que iba todo encaminado. Y llegó esta noticia y de nuevo la angustia, y preguntarnos qué va a pasar, y cuándo se va a confirmar la sede nueva. ¿Se arrancará, se atrasará? La verdad que el sábado y domingo lo sufrí bastante, pero con el correr de los rumores, de que está prácticamente cerrado lo de Buenos Aires, que faltan detalles y se arrancaría en la fecha estipulada, estoy un poco más tranquilo, pero con ganas de que esté todo confirmado, y poder empezar a trabajar”.

“Algo que se remarca, que remarcan los jugadores que estuvieron muchas temporadas en el club es la importancia de mantener el equipo, el conjunto, y no estar siempre rotando jugadores. Yo vengo a un plantel prácticamente armado, que vengo como un refuerzo notable, que somos Xavier Carreras y yo, que venimos a reforzar el equipo, y eso se nota en la forma de jugar, que los chicos se conocen, conocen la forma del entrenador, los tipos de entrenamiento que busca, la forma de jugar, de que sea un equipo unísono y que no dependamos de nadie. Son muchos detalles que acortan muchísimo el camino. Vos te tenés que sumar a eso y no tenés que andar conociendo a todo el mundo. Ellos ya se conocen y es puntual que venga, por ejemplo Leandro Vildoza a decirme: ‘che cómo te gusta que te la pase, más de pique, más de pecho’, y no tener que andar preguntándonos todos y conociéndonos todos, sino que es más puntual conmigo y con Xavier. Creo que con eso se gana mucho tiempo, más que nada en la pretemporada”.

“Todos los años mi objetivo es salir campeón, me preparo para salir campeón. Siento yo que tendría que ser el objetivo de todos, porque no te preparas para ver, “bueno quiero entrar a Playoffs”. La verdad que no lo veo como un objetivo hoy, cuando no empecé a competir, cuando no tuve a mis rivales enfrente. Capaz que arranca la temporada, jugamos los dos primeros partidos y me encuentro contra un Libertad de Sunchales que es imparable, y contra un Quimsa que no se lo puede defender. Y bueno ahí sí, pensás: “me preparo para lo que me toca, que es salir rápido de los últimos puestos, o conseguir la localía en los playoffs”. Podés ir viendo a medida que pasa la temporada, pero hoy que no jugamos, que nos estamos preparando, yo me preparo para salir campeón, es mi objetivo principal”.

Su vasta experiencia en el básquet nacional

“En Peñarol me pasó que me encontré con chicos que me venían a preguntar cosas, como qué podían mejorar, qué podían cambiar de su juego, por qué no estaban jugando. Muchas cosas que tenés que ir lidiando, que capaz hasta que no está ahí frente a frente y te pasa, no te das cuenta. Y tratar de ayudar a los compañeros y que el equipo crezca todo junto, y que no sea solamente racha de uno o dos jugadores, creo que es el principal objetivo dentro de un equipo. Y sentí que crecí mucho en ese sentido porque prácticamente me lo encontré, y la verdad que es prestar atención todo el tiempo al equipo, y que no se te vaya ningún detalle de las manos”.

“Me llamó la atención que me pregunten, porque me vi muy reflejado yo años atrás cuando estaba queriendo hacer mis primeros pasos en Liga, que al principio me costó mucho, porque era jugar dos partidos bien, y después por uno o dos partidos ni entrar directamente. Y yo iba y le preguntaba a mis compañeros: “¿por qué no juego si venía de jugar bien?”. Y te cuesta mucho entender como jugador por qué si vos venís de hacer buenas actuaciones no estás teniendo un lugar en el equipo. Y les hablaba de mi experiencia, de que hay que tener paciencia, y entender los tiempos del equipo, los tiempos de los técnicos, que muchas veces no está en sus planes o en su planificación del equipo, y de repente le apareciste vos metiendo 10, 15 puntos en cinco minutos y no lo tenía planeado y no es que por eso al otro partido vas a jugar más, sino es que es una construcción lo que estamos haciendo, y que tienen que entender los tiempos y tener paciencia, que si siguen concentrados van a seguir creciendo”.

Uno se prepara siempre para lo mejor, y creo que La Liga va a ser igual. Se prepara para ser una gran liga porque es una temporada nueva, porque aparecen un montón de chicos nuevos que la mayoría no vieron jugar, muchos chicos de Liga Argentina que un montón de televidentes que están acostumbrados a la Liga y no consumen Liga Argentina, que no saben cómo juegan, no saben con qué se vana encontrar. Muchas veces, cuando un jugador se encuentra con una oportunidad que la siente como la oportunidad de su vida, explota y saca lo mejor de uno mismo, e inclusive explota y tiene mejores números que en Liga Argentina. Creo que va a ser una liga con muchas oportunidades y con muchas sorpresas para todos”.

“La primera temporada en Obras, cada vez que me tocaba tener minutos sentía: “bueno, es ahora, tengo que demostrar que puedo tener más minutos en el equipo”. Después la primera temporada en Hispano, cuando volví de Unión de Santa Fe, que lo sentí como mi última oportunidad quizás para hacer pie en la Liga Nacional y no tener que andar de nuevo bajando y subiendo. La verdad que sí, varias veces me pasó de sentir que estaba con esa oportunidad de decir, bueno, es el momento de marcar mi carrera”.

Se siente mucha diferencia entre las categorías. No sé si tanto táctica, pero sí mucha diferencia física. Me pasaba que en Liga Argentina, o mismo cuando jugué la Liga B, una penetración pasás a tu defensor y te encontrás capaz con un pivote de 1,90, que no es tan difícil para mi definir arriba del aro. En cambio, en Liga Nacional, la mayoría de los pivotes son extranjeros, son jugadores de dos metros para arriba, muy atléticos, y no es tan fácil tirarles una bandeja. Te encontrás con mucha diferencia física, y esa es la principal diferencia”.

El primer amor, Presidente Derqui

Todos los años sigo la campaña de Pte. Derqui, sea en el provincial o en el Federal. No lo puedo ir a ver nunca en vivo porque normalmente estoy en competencia, arranco antes y termino después que ellos, así que en vivo no puedo ver ningún partido. Pero sí estoy en contacto permanente. Mi hermano es el Vicepresidente del Club y mi primo el presidente, así que estamos normalmente escribiéndonos, a veces me piden consejos, charlamos, discutimos, hablo mucho con el técnico. Me gusta hablar de básquet así que con el ambiente del básquet siempre que me mandan un mensaje me cuelgo mandando audios de cinco minutos”.

Me gustaría volver a jugar a Derqui, sin dudas. Me gustaría volver antes, cuando el físico todavía me de para poder darle algo al club importante, y que no sea un paso sentimental por ahí, sino entregarle algo de mi vida deportiva importante. Me encantaría ser dirigente del club. Lo veo más factible que ser entrenador, viéndome con 40 años, por decirte un número, cuando me retire, siguiendo con esta vorágine de mudarme, de vivir las temporadas constantemente, la verdad que no lo veo muy factible, pero capaz la vida de un dirigente, de concentrarte en un club, de poder estar más tranquilo con tu familia, capaz me quedo con ese lado”.

Sus anécdotas de sonambulismo y la respuesta a Pipa

“Yo estuve mal en no avisarle a Pipa, eso seguro. Pero el contexto no es tan crudo como diciendo: ‘no le avisé de mala leche’, como lo planteó el pipa. Ese año me había ido a jugar a Obras y fue cuando empecé a convivir con mi mujer. Yo tengo pesadillas de toda mi vida, y de hecho cuando salió la nota en Extrapase, me escribieron un montón de chicos con los que compartí habitación en giras, que hemos vivido juntos, y me decían: “si me has hecho pegar cada susto”. Pero claro, de despertarme a la noche gritando, o decir pavadas, no es que salgo caminando. Y claro, te pegas un julepe terrible en ese momento. Cuando me fui a vivir con mi mujer me agarró y me dijo: “bueno, tenemos que hacer algo con esto”, porque cada tres, cuatro noches, me despierto a la mañana y estaba con los ojos abiertos que parecían dos huevos».

«Así que empecé a trabajarlo con el psicólogo, Germán Diorio, que trabajaba para Obras en ese momento, y me ayudó a recuperarme, a no tener esos ataques repentinos en la noche, y ya estaba prácticamente recuperado. Yo había empezado la temporada con Diego Guaita ese año como compañero de habitación. A tres cuartos de temporada a Diego lo cortan y viene el Pipa. Y ahí cuando me cambian con el Pipa, yo hacía meses que no tenía una recaída con el tema del sonámbulo, hasta que llegó esa siesta en Santiago del Estero, y al Pipa le hice pegar un susto pobre. Todas las giras que nos tocó de ahí en adelante, en el colectivo, en Obras nos juntábamos todos en el fondo a tomar mate y charlar, y no podía parar de tirarme palos en todas las charlas del julepe que le hice pegar esa siesta”.

“De muy chiquito soy sonámbulo. Siempre en mi familia se cuentan anécdotas de que me levantaba de la cama, que hacía alguna boludez. Con los años se empezó a decir que ya no salía caminando o que hacía alguna de esas cosas, pero sí empecé con esto de pegar un grito, o asustarme, lo que sea, pero con menos recurrencia. Yo no sabía que era algo tratable, sino que pensaba que era algo normal. Después charlando con Germán (Diorio), me dijo que era tratable y se solucionó”.

Me molestó que el Pipa me haya tratado de mala leche por no haberle contado, y no entendió que yo era una persona en recuperación, que tendría que haber entendido mi lugar, de que estaba bajo un tratamiento”.

“Me han contado que cuando estaba dormido, más cuando era chiquito, hacía mucho caso, y capaz que encaraba para la puerta como para dormirme, y me decían ‘Pato andá a acostarte’ y yo iba y me acostaba, sin contestar ni nada. Entonces como que no daba pie a ninguna anécdota, ni a ninguna risa, entonces se levantaban, me decían que fuera a dormir, y yo iba, y quedaba ahí. Si hubiese tenido un hermano medio travieso, me hubiese mandado alguna, trepado al techo, subido a un árbol, alguna así. Me escribió Fabián Ramírez Barrios, que vivimos juntos en Boca, donde hicimos las inferiores juntos, y me mandó mensaje diciendo que lo había hecho asustar varias veces. Vivíamos en la pensión. Éramos 6 en una habitación de 4×4, y me despertaba a los gritos. Se pegaban un susto los chicos pobre… Y ahora que vamos a tener 40, 50 días encerrados, a alguien tengo que asustar, (se ríe)”.

LeBron, Falta Técnica, Marcos Mata, y más

LeBron James es vendehumo, pero lo necesario por ser jugador estrella de la NBA. ¿Qué jugador que conozcamos de la NBA no lo es? Sacando Kawhi Leonard, que es algo sumamente especial, después todos tienen su nivel de vendida de humo necesario, porque en definitiva son estrellas de la NBA”.

“Los que entrenamos sabemos que lo que está levantando LeBron en la foto no es peso suficiente, son los discos que usa mi mamá en el gimnasio para jubilados. A ver, LeBron tiene un físico tremendo, uno de los mejores de la NBA, que dominó las finales a nivel físico, pero esa foto a mí no me la podes vender. Yo estoy hablando específicamente de esas fotos. No hay peso de ningún tipo de trabajo ahí, ni de mantenimiento, ni nada”.

“Los sigo desde el principio a los chicos de Falta Técnica, a ellos y a toda la radio en general los sigo desde hace rato, porque me gusta consumir básquet. Y cuando arrancaron con el ‘Así no’, yo había salido de un partido, todos contentos porque ganamos, pero yo me había mandado una de caerme yendo sólo al aro. No, caerme no, se me resbaló la pelota en una volcada yendo sólo al aro. Y me mandaron los chicos que habían subido una que me había salido bien, y yo les pongo “dale, no me jodan que dentro de un rato van a subir el Así No. No quieran ser buenos conmigo para después matarme”. Y ahí les di el pie para arrancar la sección, y se empezaron a sumar los demás chicos, y la verdad que una de las secciones más divertidas de FT”.

“Marcos Mata es uno de los jugadores que más se admiran en la Liga Nacional, y más siendo de mi posición. Uno siempre trata de ver a los mejores para aprender, seguir mejorando, y Marcos es lo que tenemos más cerca los jugadores para ver un jugador de nuestro puesto, porque la verdad, la forma en la que domina la liga sin tener números descabellados es impresionante. Creo que se puede aprender mucho de él, y ya le chupé mucho las medias, así que no se puede hablar más de él”.

Soy colgado en todo el sentido de la palabra cuando uno se imagina una persona colgada. De dejar la billetera adentro de la heladera, mandarme cualquiera. Trato de ser muy ordenado porque sino pierdo todo. Un partido cuando jugaba en el TNA, para dar un ejemplo, yo en ese momento era el sexto hombre, uno de los primeros que entraba. Y arranca el partido, pasan 3, 4 minutos, en cancha de Bragado, y me toco la remera, y me di cuenta que no tenía puesta la remera de partido, sino que estaba con la sudadera nomás. Me hice el bol…, y dije que tenía que ir al baño. Así que salí corriendo para el vestuario, y en la cancha de Bragado en ese momento, tenías que pasar por el medio de la cancha, por la línea de fondo, así que esperé a que se vayan para el otro lado y corrí, con toda la tribuna mirándome como diciendo: “¿y a este qué le pasó?”. Y al ratito volví con mi mejor cara de poker, con la remera abajo, como si no hubiese pasado nada”.

“Y ahora para venir a Corrientes, tengo por suerte una mujer que me conoce mucho también, entonces ya el día anterior, le dije: “Gorda, fijate que seguro algo me estoy olvidando”. Yo siempre la calza, las zapatillas y un buen par de medias las tengo siempre, eso no me lo olvido nunca. Porque lo reviso 72 veces, para no olvidarme lo primordial que necesito para trabajar. Pero capaz que me venía con dos remeras nomás, y me lo hizo saber, así que cargué las otras. Más que nada con las mudanzas, entonces por suerte tengo a mi mujer que me conoce mucho”.

“¿Si tuviese una fiesta de disfraces, de qué me disfrazaría? Spiderman”.

“¿Viaje en el tiempo? Al futuro para ver cómo nos verían en 50 años, para saber qué pensarían de nosotros como cultura”.

¿Lado del bidet? Usa toallitas de bebés. «Soy de ese team y creo que cuando uno lo prueba no hay vuelta atrás. Invito a todo el público a que pruebe, que es un viaje de ida”.