Foto: Marcelo Endelli

En un encuentro muy emotivo, que lamentablemente terminó con algún problema en las tribunas, Peñarol de Mar del Plata logró ganar 75 a 68 y poner la serie de cuartos de final 2 a 1.

Ya desde la previa el juego llegaba con algunos condimentos extra que hacían este encuentro muy particular. Horas antes del encuentro se confirmó que Eloy Vargas, máxima figura xeneize en la serie, no iba a ser parte del elenco local, ya que presentó problemas con la visa. Ya con este inconveniente, el planteo del juego iba a ser completamente distinto. Y así lo hizo notar Peñarol, que aprovechó la ausencia del interno para cargar la zona pintada y castigar cerca del aro. Pero también arrancó con algunos problemas, ya que Tomás Monacchi se cargó rápidamente de faltas, y prácticamente no vio acción en la primera mitad.



En los dirigidos por Gonzalo García lo más predominante vino desde las acciones de J.J Ávila, que trató de generarse sus espacios para tomar tiros más cómodos. La visita, en cambio, apostó por una rotación de balón más efectiva, donde la posibilidad de sumar surgía de distintas manos. Con buenos porcentajes desde el perímetro, más la carga de la zona pintada que complicaba a los locales, fueron los de Leandro Ramella los que lograron separase en el marcador y dominar durante los 20 minutos iniciales, por 37-41.

El tercer cuarto mostró, quizás, lo menos prolijo, pero lo más efectivo para Peñarol. Los marplatenses, ya con Monacchi en cancha, alargó su rotación y siguió hundiéndose en la pintura para sacar la máxima del encuentro. Boca sufrió la poca efectividad de Hernández cerca del aro y siguió sumando a cuentagotas más por acciones individuales que una buena tarea colectiva.

El último parcial estuvo sobrepasado de emotividad. Con ambos equipos complicados con faltas, y muy poca diferencia en el marcador, la historia parecía definirse por detalles, y así fue. Boca, con un bombazo de Ávila igualó las acciones en 68. Luego de un tiempo muerto del equipo visitante, Peñarol salió a dejar todo. Un triple de Sansimoni, y una definición de Lockett le dieron al Milrayita el triunfo que los mantiene con vida en la Liga Nacional.

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