Los Lakers abrieron los Playoffs 2026 con una gran alegría. Vencieron como locales a los Houston Rockets por 107-98 en Los Ángeles. Sin Luka Doncic ni Austin Reaves, se impusieron en el primer asalto ante unos texanos que no contaron con Kevin Durant -volvería el próximo partido-.
Una de las grandes diferencias entre un equipo y otro fue la cuota de experiencia. Ahí nadie como LeBron James, quien entendió el juego desde el salto inicial. El objetivo del Rey fue generar tiros abiertos para que sus compañeros entren en ritmo desde el inicio de la noche. Ocho de sus 13 asistencias en el juego se dieron en el primer cuarto para que el local se imponga por cuatro unidades (33-29). La dupla de Luke Kennard (27) y De’Andre Ayton (19 puntos y 13 rebotes) fue la más favorecida por esta postura.
James entendió que ante la falta de Durant, el objetivo era ganarle al rival a partir del goleo. En eso, él se destacó con 19 unidades, pero lo mejor llegó por parte de Luke Kennard. El ex Detroit clavó cinco de los 10 triples de su equipo en la noche. Así, le dio el envíon necesario al equipo para contrarrestar la diferencia que sufrió en los tableros.
El dueño de casa ejecutó a un mejor nivel ante la visita principalmente en la segunda mitad. James tomó la carga ofensiva, liberó espacios para sus compañeros, anotó y asistió. Una gran labor colectiva con puntos por parte de ocho de los nueve jugadores que ingresaron a cancha ayudaron para que el equipo contrarreste la labor de la visita encabeza por un impreciso Alperen Sengūn, más allá de sus 19 puntos.
De esta manera, los Lakers tomaron el primer juego de la serie. A la espera de la recuperación de los lesionados, se volverán a ver las caras este martes. Nuevamente en Los Ángeles, y desde las 23:30 (HBO Max) intentarán ratificar la ventaja de localía que consiguieron en la fase regular.





