Volver a las raíces es algo necesario para la Liga Nacional y el básquet argentino. Una identidad que le permitió marcar un antes y después en la región. Por eso, este jueves se confirmó que la competencia volverá a llamarse LNB (Liga Nacional de Básquet). La nueva nomenclatura entrará en vigencia desde la 2026-27, la 43° temporada de la competencia.
La LNB lo comunicó este jueves con un claro mensaje: «Volver a las raíces no significa volver atrás, sino recuperar los valores sobre los que se construyó la Liga Nacional de Básquetbol para proyectarlos hacia una nueva etapa». A lo que añadió: «Identidad, historia, federalismo, profesionalismo, comunidad y formación aparecen como algunos de los conceptos que acompañan este relanzamiento».
Dentro de lo que gira en torno a su imagen, tendrá una paleza compuesta por el azul oscuro, el color hueso, naranja e índigo. Adefmás, su tipografía será la Neue Plak. Además la competencia tendrá un nuevo logo (imagen del artículo).
La LNB 2026-27 comenzará el lunes 28 de septiembre. El duelo inaugural será entre el último campeón de la LNB (Gimnasia de Comodoro Rivadavia) y el campeón del TNA (Lanús), único ascendido a la competencia que contará con 18 equipos.
El comunicado oficial
De cara a la temporada 2026/27, la máxima categoría del básquet argentino renueva su imagen y recupera la histórica sigla LNB como eje de una identidad que une pasado, presente y futuro.
La Liga Nacional comienza una nueva etapa. En la previa de la temporada 2026/27, la competencia presenta una renovación de su identidad de marca, con un nuevo logotipo y un sistema visual que busca recuperar parte de su historia y, al mismo tiempo, actualizar la manera en la que se presenta y comunica.
El principal cambio está en el regreso de la sigla LNB, vinculadas a los orígenes de la competencia. La construcción del nuevo logotipo toma como punto de partida el ADN de aquella primera identidad de la Liga Nacional, con una propuesta que simplifica, refina y moderniza sus elementos e incorpora nuevamente al básquet como parte central de la marca.
La renovación parte de una idea que atraviesa todo el nuevo concepto: volver a las raíces no significa volver atrás, sino recuperar los valores sobre los que se construyó la Liga Nacional de Básquetbol para proyectarlos hacia una nueva etapa. Identidad, historia, federalismo, profesionalismo, comunidad y formación aparecen como algunos de los conceptos que acompañan este relanzamiento.
La nueva imagen también incorpora un sistema gráfico renovado. La paleta estará compuesta principalmente por azul oscuro y hueso, acompañados por naranja e índigo como colores de acento, mientras que la familia tipográfica Neue Plak será utilizada en las distintas piezas de comunicación.
Esta identidad tendrá presencia en los distintos espacios de la competencia: desde los contenidos digitales hasta las camisetas, los estadios y los diferentes soportes de comunicación, con el objetivo de darle a la LNB una imagen común y reconocible en cada punto de contacto con sus seguidores.







