Luego de que la WNBA no acepte su pedido de no competir en la burbuja de Florida durante la temporada 2020, Elena Delle Donne hizo pública la decisión de la liga en las redes sociales lo que causó un revuelo mundial.

La última MVP se encuentra afectada por la Enfermedad de Lyme desde el 2010, los especialistas le han indicado que es factor de riesgo frente al COVID 19, pero los médicos y las autoridades del torneo femenino no lo ven así, por lo que la jugadora decidió escribir una carta, para expresar sus sentimientos y su realidad.

A continuación expondremos los fragmentos más importantes de la misma. Lee la declaración completa aquí.

«Tomo 64 pastillas al día. Sesenta y cuatro pastillas: 25 antes del desayuno, otras 20 después del desayuno, otras 10 antes de la cena y otras 9 antes de acostarme», comienza el texto la jugadora realizando una descripción completa de su cóctel de medicamentos, un claro impacto para cualquiera.

Continúa «Tomo 64 pastillas al día y siento que me está matando lentamente. O si no me está matando, directamente, entonces al menos sé una cosa con certeza: es realmente malo para mí. A largo plazo, tomar tanta medicina en ese régimen regular es simplemente malo. Es literalmente un truco elaborado que juegas contigo mismo, una mentira que le cuentas a tu cuerpo para que siga pensando que todo está bien.

Es un ciclo interminable, agotador y miserable.

Pero lo hago de todos modos.«

Tras explicar su condición, exponé: «Tomar 64 píldoras al día es la única forma de mantener mi condición bajo algún tipo de control. Es la única forma de mantenerme lo suficientemente saludable como para jugar el juego que amo, lo suficientemente saludable como para hacer mi trabajo y ganar el sueldo que mantiene a mi familia.

Lo suficientemente saludable como para vivir algo parecido a una vida normal.»

Tras expresar sus deseos de ayudar más, su remordimiento de no haber hablado de la enfermedad, antes Elena dice «Aquí está la esencia de lo que sucedió» y comienza así a contar su experiencia con la WNBA:

«Cuando las noticias de COVID comenzaron a difundirse, inmediatamente lo tomé en serio. Esa no soy yo presumiendo; esos son solo los instintos que he desarrollado después de más de una década de vivir con la enfermedad de Lyme. A lo largo de los años, me han dicho una y otra vez que mi afección me hace inmunocomprometido; que parte de lo que hace es debilitar mi sistema inmunológico. Tuve un resfriado común que provocó que mi sistema inmunitario cayera en una recaída grave. He recaído de una simple vacuna contra la gripe. Ha habido muchos casos en los que he contraído algo que no debería haber sido un gran problema, pero estalló mi sistema inmunológico y se convirtió en algo aterrador. Una vida normal.

(…) Traté al COVID como cualquier persona de alto riesgo debería: como una cuestión de vida o muerte.

Entonces, cuando la WNBA comenzó el proceso de organización de la burbuja, presté mucha atención a las medidas que estaban implementando para que fuera segura. Sé cuánto trabajo se dedicó a esto, y sé que muchas personas en la liga dedicaron horas para proteger a las jugadoras y hacerlo lo más seguro posible. Pero el hecho es que me dijeron que, a fin de cuentas, sería imposible mantener al COVID-19 fuera de la burbuja por completo. Y luego los casos de Florida comenzaron a aumentar. E incluso si la burbuja es el lugar más seguro en Florida … si tuviera que ir a un hospital, y el hospital estaba abrumado, ¿entonces qué?

Todavía quería jugar, pero tenía miedo. Hablé con mi médico personal sobre lo que la liga planeaba hacer, y él sintió que todavía era demasiado arriesgado.

(…) ¡¡¡He jugado toda mi carrera con un sistema inmunológico de alto riesgo!!!

VIVO con un sistema inmunitario de alto riesgo.

Pero me aseguré de seguir el protocolo.

El médico que trata mi enfermedad de Lyme escribió un informe completo, detallando mi historial médico y confirmando mi estado de alto riesgo. El médico del equipo de Mystics (que es increíble, pero que nunca ha tratado mi enfermedad de Lyme) escribió un informe que esencialmente difiere a mi médico de la enfermedad de Lyme y está de acuerdo con mi perfil de alto riesgo. Presente ambos informes a la liga, según sea necesario, junto con un formulario firmado que renuncia a mi derecho a una apelación.

Unos días más tarde, el panel de médicos de la liga, sin siquiera hablar conmigo ni con ninguno de mis médicos, me informó que estaban negando mi solicitud de una exención de salud.

Ahora me quedan dos opciones: puedo arriesgar mi vida … o perder mi sueldo.»

Tras exponer su dolor en base a esta acción, a esta decisión que tomó la WNBA sin siquiera comunicarse Delle Donde dice «Lo que escucho en su decisión es que soy una tonta por creerle a mi médico. Que estoy fingiendo una discapacidad. Que estoy tratando de «salir» del trabajo y aún cobrar un sueldo.

Sí … me atraparon.

Es por eso que jugué en la final el año pasado con TRES HERNIAS DE DISCO EN MI ESPALDA.

Es por eso que hago ejercicio durante los siete meses del año cuando no estamos en temporada, cuando nadie me está mirando, cuando no estoy cobrando el salario.

Es por eso que he metido mi cuerpo de 6’5 «en tantos vuelos en clase turista que casi olvido lo que es tener piernas y pies que no están peligrosamente hinchados.

Por eso tomo 64 pastillas al día.

Porque soy el tipo de jugadora que crea una condición para evitar jugar baloncesto.»

Lo que parecía una carta para exponer que no iba a jugar, se aclará rápidamente, porque luego de toda esta entrada explicativa la MVP dice «Para el registro: no estoy escribiendo esta carta para anunciar mis planes. Todavía estoy pensando con mucho cuidado y sopesando mis opciones.»

Continua la carta explicando las tres razones principales por las cuales se sentó a escribir «sé que ya es hora de que tome un papel más público en la batalla contra la enfermedad de Lyme (…) Realmente lamento no haber hecho más ante, es el primero, algo que ya había mencionado antes.

En segundo lugar, menciona la complicada situación laboral, economica y social que se vive hoy en los Estados Unidos y afirma «Quiero expresar mi más profunda solidaridad con ellos«. Y en tercer punto dice «probablemente la mejor lección que aprendí a través de mi experiencia con la enfermedad de Lyme, es esta: hay tantas cosas en el mundo que no sabemos»

Continua explicando como vivió los primeros momentos de la enfermedad y agrega «Ahora, 12 años en ese viaje, todavía me está afectando cuánto no sabemos.»

Tras reflexionar sobre su experiencia y su aprendizaje cierra «Hay tanto en el mundo que no sabemos. Lo que significa que lo mejor que podemos hacer es escucharnos y aprender unos de otros, con la mayor humildad posible. Espero que en el futuro la WNBA pueda aspirar a hacer lo mismo. Gracias, Elena.«

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