(Foto: Detroit Pistons)

Estamos acostumbrados a que, a medida que van modificando los estilos de juego en la NBA, las posesiones se hacen más cortas y el triple gana terreno respecto al tiro de corta o media distancia. Eso se traduce en más y más puntos y, por decantación, equipos que por noche superan ampliamente la línea de los 120 y hasta 130 puntos en el marcador.

Además, no suele suceder que dos equipos lo hagan en la misma noche, por lo que cuando uno solo lo logra a veces esos juegos terminan siendo aburridos para el espectador porque se definen mucho tiempo antes que el último cuarto. La noticia se desata cuando ese hecho sí sucede y nos envía al archivo a buscar cuáles fueron los partidos con más puntos entre los dos equipos que se enfrentaban.



Y, como la NBA es una máquina de generar y guardar estadísticas históricas, tenemos la posibilidad de saber cuándo y cómo se dio el partido que da origen al título de la nota. Ese encuentro se dio el 13 de diciembre de 1983 entre Denver Nuggets y Detroit Pistons. Esa noche, en la que se empezó a ver el nacimiento de los “Bad Boys” de Detroit con Isiah Thomas y Bill Laimbeer. En el local destacaron leyendas como Kiki Vandeweghe (tío de la tenista Coco Vandeweghe), Alex English y Dan Issel.

Desde el primer cuarto este partido no fue normal, los primeros 12 minutos terminaron 38-34 a favor de los Pistons y para cerrar la primera mitad quedaron 74 iguales, cifra que por estos años no suena tan raro pero que por ese entonces sí lo era. En la segunda parte se encargaron de quedarse con un cuarto por lado con las mismas diferencias, 39-34 para el local y 37-32 para la visita, lo que arrojó la igualdad en 145 tras 48 minutos de juego.

Esto significaba que sumados ya daban 290 y llevaron el encuentro a su primer overtime, que quedó empatado en 14 puntos. Lógicamente disputaron el segundo y, como no podía ser de otra manera, también terminó igualado, pero esta vez en 12. El tanteador ya estaba en 171 iguales, 342 entre ambos, histórico.



Finalmente todo se redujo al tercer y último tiempo extra de la noche. Entre Thomas y Vandeweghe se encargaron de mantener el suspenso hasta el último segundo, pero finalmente la balanza se inclinó para el lado de los Pistons por 186 a 184, lo que da la enorme suma de 370 puntos y lo que lo convirtió en el juego con más puntos de la historia de la NBA. El partido estuvo muy cerca de terminar igualado y forzar un cuarto agregado pero, para la fortuna de los 9655 espectadores, eso no sucedió y a fin de cuentas todos pudieron irse a sus casas habiendo formado parte de la historia grande de la liga.

En los Pistons el que más se destacó fue el histórico base Isiah Thomas, con 47 puntos en 52 minutos, seguido por John Long con 41 en 46 y Kelly Tripucka con 35 en 39. En el local los que más aportaron fueron Kiki Vandeweghe con 51 en 50, Alex English con 47 en la misma cantidad de minutos en cancha y Dan Issel con 28 en 35.

Pero lo asombroso de esta hazaña no son los puntos individuales o los minutos disputados, sino la estadística de triples. Tan solo convirtieron un lanzamiento de larga distancia cada uno de dos intentados por equipo (de hecho, el de Denver fue la última conversión del partido). Por lo que solamente seis de los 370 fueron desde atrás de la línea que, por ese entonces, estaba a 6,25 metros del aro.



Detroit convirtió 74 de 136 tiros de campo y 37 de 60 libres mientras que Denver anotó 68 de 115 de campo y 47 de 57 libres. Eso marca a las claras que fue un juego rápido, de ida y vuelta con posesiones muy cortas para llegar a anotar la cantidad de puntos que lograron además de que, evidentemente, los triples no eran el tiro preferido de ambos equipos.

Nota: Emiliano Iriondo | Twitter: @emi_iriondo