(Foto: Sean Gardner/Getty Images)

En el partido ante los Pelicans la actuación de Ricky Rubio rozaba la perfección, cuando en una desafortunada acción en la que iba hacia el aro, el español realizó un rápido movimiento de piernas y su rodilla izquierda no lo acompañó, causando que el base se desplome inmediatamente.

Automáticamente el gesto de dolor se apoderó de su cara y se empezó a tomar la zona afectada. Con ayuda pudo levantarse para salir de la cancha y dirigirse a los vestuarios para ser evaluado por el cuerpo médico del equipo, pero ya se temía lo peor. Por si fuera poco, en 2012 ya había sufrido una lesión en esa articulación.

Finalmente, esta tarde se confirmó que Ricky sufrió el desgarro del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, una lesión que lo marginará por el resto de la temporada y que lo complica en, quizás, el mejor momento de su carrera en la NBA. Hasta el momento, llevaba promedios de 13,1 puntos, 6,6 asistencias, 4,1 rebotes y 1,4 robos en 28 minutos y medio en cancha.

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