La temporada 2026-27 trajo varias novedades en el básquetbol argentino. Una de ellas fue la incorporación del curso de ‘Capacitación Integral del Deportista’ dictado por el Instituto CAB en conjunto con Sijubara, el Sindicato de Jugadores de Básquetbol de la República Argentina. Cada uno de los jugadores y jugadoras de la Liga Nacional, Liga Argentina y la Liga Femenina deben realizar obligatoriamente el mismo para su habilitación y así poder jugar en sus equipos.
El curso consta de ocho módulos. Trabaja sobre puntos como apuestas, salud mental, bullying, doping y finanzas, entre otros. El mismo apunta al crecimiento como desarrollo del deportista principalmente fuera de la cancha para mejorar también dentro de la misma.
Todos los jugadores deben abonar $150.000 al 6 de octubre del 2026. Luego Sijubara cubre el 100% del gasto a sus afiliados reduciéndoles el monto de los aportes anuales. Para completar su aprobación, quien se inscriba debe cumplir con la presentación de la documentación pertinente, completar el 100% de los módulos obligatorios y aprobar la evaluación integradora con un mínimo de 70%. Su validez es de un año, por lo que se estima que deberá volverse a abonar de cara a la 2027-28.
Diego Prego, Secretario general de Sijubara, señaló en 3×3: «Estas capacitaciones hacen que los jugadores crezcan fuera de la cancha y esto hace que sepan cosas para evitar situaciones que pueden llegar a dañar su trayectoria».
Los conflictos detrás de la Capacitación Integral del deportista
Uno de los puntos que despertó la polémica entre los jugadores fue su obligatoriedad. Diego Prego expresó al respecto que es algo necesario para su crecimiento pese a que desde un inicio Sijubara no lo puso como un condicionante para habilitar la participación de un jugador. También afirmó: «Si un jugador no está dispuesto a hacer una capitación, tenemos un problema más grande que un doping o finanzas».
El relevamiento de Sijubara indica que la mayoría de las jugadoras de la Liga Femenina ya hizo el curso. El problema aparece entre los hombres, con un buen porcentaje de jugadores de la Liga Argentina con el curso completado, aunque no así de la LNB. «Entiendo que es por un tema de cambio y se piensa de manera diferente», expresó sobre el mismo.
Prego confirmó que «La comunicación partió desde la Liga el 8 de agosto. Hubo muchos jugadores que se enteraron un mes antes de comenzar la competencia». Por este motivo, la participación se extendió hasta mediados de octubre. A lo que sumó: «Tenemos muchos jugadores conectados pero que no se conectan a los canales de información de la Liga o del Sindicato».




