La noche de lunes en la NBA tuvo tres momentos muy destacados: por un lado, la locura de Stephen Curry y su triple kilométrico en el cierre del primer cuarto ante los Spurs; por el otro, Isaiah Thomas y una merecida bienvenida en su regreso al TD Garden; y por último, Dirk Nowitzki, que se transformó en el sexto máximo anotador en la historia de la liga, tras superar los 31,419 puntos con los que Wilt Chamberlain culminó su carrera.

Steph, desde otra galaxia

«Gracias, IT», el grito de todo Boston

Dirk, una vez más, histórico