Con la principal arma albiceleste del Mundial como estandarte, como lo fue la defensa, Argentina no le dio ningún tipo de chances a Polonia al derrotarlo por 91-65, con 21 del capitán Luis Scola y una enorme tarea de Pato Garino en la pintura propia.

Los primeros instantes del encuentro se desarrollaron punto a punto, donde Argentina arrancó con ocho puntos de Delía y dos dobles de Scola, alcanzando una primera diferencia significante luego de cuatro minutos, cuando se puso 14-7 después de una buena defensa traducida en robo del pivot del Fuerza Regia, la cual le permitió asistir a Campazzo que se fue solo hacia el aro rival.

Desde allí, lo de la Selección Nacional fue cada vez mejor, borrando a su rival del parquet de Foshán como consecuencia de buenos movimientos de balón en ofensiva y mucha paciencia, que culminaban en todas las ocasiones con tiros bien lanzados, tanto en la pintura como desde más allá de los 6,75 m. Los conducidos por Hernández volvieron a anotar después de cuatro minutos cuando apareció Brussino con dos volcadas, que sumadas a una de Delía, sirvieron para establecer la luz de 20-14, la cual se mantuvo hasta el final del período gracias a una tremenda y muy intensa defensa, la principal clave del triunfo.

El segundo período comenzó con un parcial 5-0 de Brussino, quien con un triple y una volcada obligó a Mike Taylor a solicitar tiempo muerto. El juego entró en una meseta donde ninguno podía convertir (la albiceleste llevaba 1/10 en triples), hasta que a los conducidos por Hernández se les abrió el aro y comenzaron a ampliar la ventaja de forma constante y considerable.

Alternando defensas zonales con individuales, dos buenos robos en primera línea se tradujeron en cuatro puntos consecutivos de Deck, que sumado a un triple de Vildoza sirvieron para alejarse 37-20 cuando restaban dos minutos de cuarto, en los cuales Argentina se relajó, y permitió a Polonia establecer un parcial de 7-5 para culminar 42-37 de cara al descanso largo.

Luego de charlas en vestuarios, parecía que los europeos atinaban a una remontada, pero las esperanzas e ilusión se disiparon rápidamente debido a una nueva aparición de Garino, que trasladó su espléndido protagonismo en el aro propio a la ofensiva, sumando nueve puntos consecutivos. Desde ese instante, Argentina continuó ampliando su ventaja, que llegó a ser de 31 (70-39), para ingresar al último capítulo 70-41 arriba. 

El período final sirvió para decorar el resultado. Sergio Hernández sacó a los titulares y puso en cancha a Redivo, Fjellerup (9 pts y 6 rebotes) y Cáffaro, acompañados de Laprovittola y Delía. Si bien el cuarto lo ganaron los europeos 24-21, sólo sirvió para limar un poco la diferencia en el electrónico, que culminó 91-65, y significó el primer puesto del Grupo I para Argentina.

El mejor del partido fue Garino aunque sus números no lo reflejan de tal manera, ya que culminó con nueve puntos. El máximo artillero fue el gran capitán, Luis Scola, con 21 unidades y 6 tableros, escoltado por Marcos Delía con 12 (10 en el primer período) y Nicolás Brussino, que necesitaba un encuentro como el de hoy para ganar confianza, con 10. Del lado polaco, el más destacado fue Slaughter, con 16.

Estadísticas completas

Argentina jugará el martes con Serbia, segundo del Grupo J.

Resumen del partido con las mejores jugadas

Nota: Ucuweb.
Foto: FIBA.