Kyrie Irving lideró este viernes una llamada en conferencia con más de ochenta jugadores de la NBA, en la que se planteó no volver a la competencia, según informaron varios periodistas cercanos a la liga, entre ellos Shams Charania. Las razones, en este caso, se inclinan hacia los conflictos sociales y raciales que hay en todo Estados Unidos, pero el contexto pandémico claramente tampoco ayuda.

En la reunión estuvieron involucrados varios jugadores de renombre de la liga, como Kevin Durant, Carmelo Anthony, Donovan Mitchell, y Chris Paul. Hay que tener en cuenta que este último es el presidente de la NBPA (la asociación de jugadores), organización que estaba negociando y trabajando junto con la NBA para volver a jugar.

"No estoy de acuerdo con ir a Orlando. No estoy del lado del racismo sistemático y esta porquería. Algo apesta", dijo el base de Brooklyn en la charla, y agregó con respecto a la reforma social: "Estoy dispuesto a ceder todo lo que tengo".

Jugadores como Dwight Howard, Anthony y Mitchell, entre otros, hablaron de la posibilidad de no jugar debido al COVID-19 y a los conflictos sociales que azotan al país. Cuando todo estaba encaminado para que la competencia se retome el 31 de julio, parece que aun hay cosas por resolver.