La Selección Argentina de eSports, que representa oficialmente a la CABB en el videojuego NBA 2K20, debutó este viernes en el FIBA Esports Open 2020. El equipo nacional cayó en el primer partido, ante Brasil, por 55 a 48, pero tuvo revancha rápida y se recuperó con un contundente 74 a 55 contra el mismo rival. "Se nos escapó el primero a lo último, pero en el segundo demostramos que somos superiores a ellos", analizó el capitán Ramiro Ellero, quien días antes pasó por los micrófonos de Paso Cero, en UcU Web Radio.

“Me llegó la invitación el viernes pasado”, contó el chico de sólo 18 años, quien explicó: “Esports son los deportes virtuales. Cualquiera que podemos practicar, pero de forma virtual. Jugamos NBA 2K hace años, y hace un tiempo empezamos de manera competitiva, jugando ligas americanas, puertorriqueñas, etc.”, explicó.

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El plantel está coordinado por Germán Dozoretz y compuesto por siete integrantes: Ellero (pivot), Lisandro Tisnes (ala pivot), Lorenzo Handula (alero), Tomás Schell (alero/ala pivot), Adrián López (escolta/alero), Lautaro Rodríguez (base/escolta) y Agustín Alonso (base).

Ramiro jugó al básquet desde los 4 años hasta que se fue de su ciudad, Concordia (Entre Ríos), para iniciar sus estudios. Lo llamativo es que en la vida real mide 1,62m y siempre fue base o escolta, pero en la virtualidad, es el pivot de la Selección Argentina. “Jugaba para pasar el rato, hasta que encontré a los chicos y formamos el equipo. Tenía el base, el dos, y el defensor puro, que es lo que se usa. Se sumó el 4 que había quedado sin equipo y arrancamos a competir. Algunos se sumaron y otros se fueron con el transcurrir de los años”, recordó con respecto a los inicios del equipo.

La propuesta para representar a Argentina, sin embargo, llegó sorpresivamente y lo obligó a decidir rápidamente el equipo: “A nosotros la noticia nos sorprendió, si bien yo había escuchado y sabía algo por parte de los españoles, por parte de Argentina creía que no se iba a hacer nada. Me sorprendió muchísimo. Lo tomamos super bien, los chicos super motivados al igual que yo. La parte de arreglar con FIBA estuvo genial, la parte de conectividad genial. Es algo distinto, nosotros competíamos con un nombre y un escudo creado por nosotros. Ahora pasar a representar a Argentina, con la bandera, representando a la CABB, ya es otra cosa”.

La modalidad de juego es 5 contra 5, en el modo Pro-Am, en el videojuego: “Cada uno utiliza un jugador. Me avisaron el viernes y el sábado tenía que presentar el equipo y decidí tomar al equipo con el que venimos jugando hace años, que es el mejor de Argentina. El base no va a poder jugar porque tiene 15 años, así que buscamos un reemplazo, pero el resto del equipo es el mismo”, afirmó.

Para este torneo, organizado por FIBA, el roster argentino tiene siete jugadores, pero en cada partido solo pueden jugar 5 (no hay cambios): “Tenemos que presentar el roster 24 hs antes. Vamos viendo cómo se dan los partidos, cómo juegan los rivales, y ver por dónde se los puede atacar y encontrar los puntos débiles. Nosotros cuando termina un partido nos juntamos en una charla y miramos los videos del equipo”, aclaró.

El contexto sanitario los obligó a jugar separados físicamente, pero en una eventual vuelta a la normalidad, la cosa va a ser diferente: “La idea de la CABB era que juguemos todos juntos en una sede, pero por la pandemia no va a ser posible esta primera vez. Los equipos como Filipinas y Australia, donde la cuarentena ya no es obligatoria, juegan en una misma sede”.

El rival que enfrentaron el viernes 19 y que volverán a enfrentar el fin de semana, estuvo bien scouteado por el equipo: “Brasil no tiene ninguno de los dos bases que podían llegar a jugar, tienen a un chico nuevo y ese puede ser su punto débil, junto con su capitán, que no sé por qué lo eligieron capitán porque no juega Pro-Am, juega 1vs1. Ese chico fue a EEUU a un torneo de 1vs1, pero no de Pro-Am, si comprarás ambos modos son distintos. Hay gente que es muy buena en uno, pero en el otro hace desastres. Eso nos llamó la atención. Los otros 3 chicos los conocemos, jugamos muchas veces contra ellos y son buenos”, afirmó Ramiro.

Su rutina no está librada al azar, las cosas se hacen profesionalmente y eso los llevó al nivel en el que están: “Entrenamos durante la semana, jugamos todos los días, de 8 a 10 o 12, siempre paramos para comer. El entrenamiento es jugar contra los otros equipos. Ahora que conocemos al rival, es trabajar y preparar la defensa más que nada. En ataque, practicar jugadas nuevas”.

Para finalizar con respecto al tema Selección, el capitán albiceleste declaró: “Todavía estoy en una nube, no caigo mucho, pero para mí es un orgullo. Estoy cumpliendo el sueño de todo pibe, de representar a tu país, ponerte la camiseta de Argentina. Me toca hacerlo en un juego, y siempre trataremos de dejar lo mejor parado y lo más alto posible a Argentina. Es un orgullo”, y concluyó: “Esto es algo nuevo para algunos, otros quizás ya lo conocen, pero la gente va a tener que empezar a conocerlo porque los esports son parte del futuro”.

EL JUEGO, LA CREACIÓN DEL JUGADOR, Y EL MALDITO PING

Ramiro Ellero juega, como lo comentó, hace años de manera online (desde el NBA 2K15) y siempre tuvo que lidiar con el “ping”, que provoca un delay: “Nosotros jugamos con 200 de ping, que quiere decir que nuestros jugadores reaccionan 0,3 o 0,4 milisegundos más tarde de lo que movemos el joystick. Entonces se hace todo mucho más difícil, más a la hora del tiro. Es por un tema del servidor, que está en el Este de Estados Unidos. Por eso los partidos se organizan por regiones. En el caso de Brasil estamos los dos en la misma situación, así que no hay ninguna ventaja para ninguno de los dos”, explicó.

“Si hubiese servidor acá sería distinto, es bastante jodido el ping. También por eso es que no hay tantos jugadores argentinos, hay una liga acá que tiene solo 4 equipos. Hay 25 o 30 jugadores con suerte. Pero nosotros al venir jugando hace rato y competir a nivel sudamericano y contra Estados Unidos, aunque ellos tengan ventaja, nos mejora el nivel. Tratamos de jugar lo mejor posible y achicar esa brecha”, sostuvo, y se lamentó: “Por el momento no van a poner un servidor acá, no rinde la inversión que tienen que hacer. Ojalá que con la nueva Play sí, pero por ahora no”.

El juego sale en septiembre de cada año, y los jugadores de todo el mundo comienzan en ese momento a mejorar su jugador, ya que no se puede sostener desde, por ejemplo, la versión 2020 a la versión 2021: “El jugador lo creamos todos los años desde 0. Es el negocio de ellos, que vos le pongas monedas al jugador. Las insignias se ganan jugando, no se pueden comprar. Jugamos con la media (el puntaje que indica la habilidad de cada uno respecto a su posición) de nuestro jugador, para el torneo FIBA requiere que sea más de 95, que me parece bien. El jugador necesita cierta cantidad de monedas para llegar a 95, y a partir de ahí se lo sube jugando”, comentó.

Como indicó, de un año a otro el juego puede cambiar en muchos aspectos: “El 2K21 va a ser un juego totalmente nuevo, con un motor de movimiento nuevo. Por ejemplo, en el 2K20 se tiran muchos Fade Away, el tiro cayéndose, y capaz el año que viene no se tira. Entran muchos alley-oop también, el año que viene no sabemos. Cambia mucho de un juego a otro lo que se llama el ‘meta’ que es lo que todos usan. Eso lo descubren los norteamericanos”.