(Foto: Stephen Dunn/Getty Images)

Por estas fechas es habitual recordar distintos sucesos en torneos internacionales de selecciones, en los que en los últimos años se fueron alcanzando varias marcas poco habituales y casualmente, en el último mundial, Marc Gasol entró a un selecto grupo en el cual, antes de él, solo había un integrante: Lamar Odom.

Es difícil de entender que recién en 2010 haya sucedido esto, pero el ala pívot que pasó por los Lakers se convirtió en el Mundial de Turquía de ese año en el primer jugador en consagrarse en la NBA y unos meses más tarde en la cita internacional con el Team USA. Nueve años después, el español hizo lo propio al obtener el primer anillo en la historia para los Raptors y posteriormente, en China, el segundo título mundial para la selección española.

Quizás es aún más complicado de comprender el hecho de que el basquetbolista que pasó también por los Clippers sea el primero en anotar su nombre en esta nómina. Sin embargo, tal vez pueda ayudar un poco al decir que de los últimos seis mundiales, Estados Unidos conquistó solo dos. Además, si bien en la NBA no juegan solo estadounidenses, es una liga que expandió sus fronteras a partir de los ’90 y estamos hablando también de un torneo internacional que no tiene tanto dominio por parte de los norteamericanos, sobre todo en sus primeras ediciones.

Pero no estamos acá para ver por qué esta ecuación no es tan frecuente, o al menos no por ahora, sino para hablar de los dos basquetbolistas que le dan el título a la nota y su participación en ambos certámenes. Mencionamos que el primero había sido Lamar Odom, jugador que tenía 31 años cuando quedó en la historia grande de este deporte.

En la temporada 2009/10, la franquicia más ganadora de la NBA detrás de los Celtics afrontaba una nueva campaña con la intención de repetir el título obtenido en la anterior. Para eso, los dirigidos por el legendario Phil Jackson conservaron la base de jugadores que les permitió quedarse con el título y afirmaron nuevamente su condición de candidatos en la lucha por el anillo.

A lo largo de la temporada mostraron un dominio algo menor al que habían alcanzado el año anterior, pero aun así lograron quedarse con el primer lugar para conservar la localía hasta las finales, donde les tocó enfrentarse al clásico rival, los Celtics. En el camino dejaron a Oklahoma, Utah y Phoenix para llegar a la última instancia en una serie a la que no le faltó nada y le sobró la emoción. Los de Los Angeles ganaron en siete juegos y obtuvieron su título número 16, a uno de la franquicia de Boston.

Por su parte, Odom fue una de las piezas clave en la obtención del título junto con Kobe Bryant y Pau Gasol (el hermano mayor de Marc, casualmente el otro protagonista de esta historia), siendo parte de todos los juegos pero con solo 38 iniciando como titular aunque con 30 minutos de promedio por encuentro. Además, alcanzó casi un doble-doble de puntos y rebotes en temporada regular (10,8 y 9,8 respectivamente), pero con una pequeña baja en sus números durante los playoffs.

Ya en el certamen internacional, disputado en Turquía, el seleccionado de Estados Unidos alcanzó la gloria de manera invicta luego de ganar su grupo ante Eslovenia, Brasil, Croacia, Irán y Túnez. Posteriormente eliminó a Angola, Lituania, Rusia y al local en la final tras vencerlo por 81 a 64. Odom fue el tercer mejor reboteador del certamen con un promedio de 7,7 por encuentro, además de sumar 7,1 puntos por juego.

Por su parte, el pívot español tuvo que esperar un poco más para lograr el doblete NBA-Mundial, aunque haya sido diferente su aporte al título liguero. Gasol llegó a mitad de temporada a Toronto en un trade entre los Raptors y los Grizzlies, el cual envió en su lugar a Jonas Valanciunas a Memphis. Estaba claro que el equipo necesitaba un interno con buen tiro de tres puntos si quería terminar de consolidarse como uno de los candidatos al título y así fue.

El equipo de Nick Nurse terminó en el segundo lugar de la conferencia Este pero no tuvo inconvenientes para llegar a las finales, aunque tuvo que sufrir hasta el final en semifinales ante Philadelphia. Ante los Warriors en la serie por el título pudieron aprovechar las ausencias de Kevin Durant y Klay Thompson para levantar el trofeo Larry O’Brien, el primero para un equipo no estadounidense y también para el menor de los Gasol.

En temporada regular disputó 26 juegos, promediando 9,1 puntos, 6,6 rebotes, con 44% en tiros de tres puntos y 46% en tiros de campo. Pero su verdadero impacto se terminó de ver en la postemporada, donde mantuvo las cifras pero fue titular en los 24 partidos. Además de ser inicial en la consideración del entrenador, se vio una notable mejoría en su nivel y fue física y atléticamente superior a sus rivales en cada emparejamiento.

Quizás esta cuestión le permitió afianzarse como uno de los grandes líderes de la selección española de cara al torneo internacional, al cual llegaban como una amenaza real pero que no los tenía como los grandes candidatos, contrario a lo que sucedía con Estados Unidos (pese a la falta de nombres importantes en el plantel), Serbia y Francia. Poco a poco, el conjunto de Scariolo fue ganando en confianza y el punto de inflexión se dio cuando vencieron a los serbios en la lucha por ver quién se quedaba con el primer puesto del grupo J, en la segunda ronda.

Sin conocer la derrota levantaron el trofeo, tras haber eliminado a Polonia en cuartos de final, a Australia en semifinales y a Argentina en la final luego de derrotarlo por 95 a 75. Marc demostró un gran nivel individual y promedió 14,4 puntos (53% en dobles), 5,5 rebotes y 4,1 asistencias por encuentro, lo que le permitió integrar el quinteto ideal del certamen junto a su compatriota Ricky Rubio, Luis Scola, Bogdan Bogdanovic y Evan Fournier.

Con la globalización que está alcanzando la liga más importante del planeta, que seguramente seguirá creciendo con el correr de los años, se empezará a volver cada vez normal esta situación en la que un integrante del equipo campeón de la NBA levante la Copa del Mundo unos meses más adelante. Sin embargo, por ahora solo son dos y tienen el orgullo de poder decir que son dos jugadores únicos en el mundo.

Nota: Emiliano Iriondo | Twitter: @emi_iriondo