Foto: Gabriel Palomeque

Triunfo con olor a hazaña para Unión de Santa Fe, que arrancó la historia por la permanencia con un 0-2 en contra, habiendo perdido los dos encuentros iniciales en el Ángel Malvicino; el mismo Malvicino que hoy no tuvo un centímetro sin ocupar, el mismo que vibró durante los 40 minutos para acompañar a su equipo en la última oportunidad.  

Desde el rectángulo de juego, el Tatengue dominó de principio a fin, con una mano caliente desde el perímetro en la primera mitad y sabiendo aguantar la remontada de Hispano cerca del cierre. Con Juan Pablo Cantero tomando el liderazgo del equipo, sumado al goleo repartido de distintos protagonistas a lo largo del encuentro, los de Santa Fe lograron sellar el 83 a 73 que quedará marcado a fuego, como el resultado que los mantuvo en la máxima categoría, un año después de su ascenso.

El base paranaense fue el máximo destacado del local, colaborando con 18 puntos (6/11 TC), 1 rebote y 5 asistencias en 27 minutos en cancha. Iván Basualdo tuvo su mejor juego en el equipo, aportando 11 puntos (4/6 TC) y 15 rebotes. También (¿cuando no?) fue importante lo de Andrés Jaime, que completó su planilla con 8 unidades y repartió 11 pases gol.

En la visita, Brandon Moss fue el goleador más importante, con 28 puntos (10/15 TC), además de 9 rebotes y 2 asistencias. Una vez finalizdo el encuentro, ya con todos los jugadores de Hispano en el vestuario, se tomó el trabajo de saludar, uno por uno, a todos los integrantes del equipo y el staff de Unión, claro, eso no saldrá en las estadísticas, pero también es parte del juego. Deionte Simmons lo escoltó en la anotación, con 23 unidades y 9 tableros.

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