La anticipación era llamativa en Philadelphia. La primera chance de ver en casa a un nuevo equipo formado por LeBron James, Jaylen Brown, Tyrese Maxey, Joel Embiid y VJ Edgecombe. En frente, Cleveland Cavaliers, uno de los finalistas del este que aspira a dar el siguiente paso este año. La expectativa se volvió pesadilla y luego una historia feliz: el equipo de Nick Nurse cayó por 29 puntos en el segundo cuarto, pero se impuso por 114-106. Un triunfo inolvidable para el equipo de Pensilvania, que firmó su mayor remontada en NBA.

Cleveland arrancó mejor la noche sacando ventaja desde su físico. Donovan Mitchell (32 puntos y 10 rebotes) aprovechó su explosividad para exponer a la primera línea del local. A la par, el tándem de Evan Mobley (18 tantos y ocho tableros) y Jarrett Allen (14 unidades y siete rebotes) hizo daño en la cercanía al aro. Spida además clavó un triple en el cierre del primer cuarto para un 35-18.

La diferencia máxima llegó en el segundo. Philadelphia no pudo encontrar constancia ofensiva y continuó sintiendo a un rival que parecía tener el juego controlado. Un doble de Mitchell a 1:12 del descanso dio la máxima de 29 unidades que parecía insalvable. Esto despertó abucheos al por mayor en un Wells Fargo Center exigente. Un parcial de 5-0 ayudó a calmar un poco las aguas para el 69-45 al entretiempo.

El partido parecía sentenciado. El show de mediotiempo también recibió reprobación. La gran expectativa se volvió un punto negativo a esa altura de la noche. Absolutamente nadie esperaba lo que haría el local en la segunda parte.

La reacción de los 76ers

Todo empezó a tener otro color en el inicio de la segunda parte. Un equipo que movió mejor la pelota, que siguió incómodo desde el triple, pero que lentamente fue mostrando su lucha. El tándem de LeBron James (17 unidades, 10 tableros y cinco pases-gol) y Tyrese Maxey (32 puntos, tres rebotes, sesis asistencias y dos robos) lideró un parcial de 37-21. Cleveland sólo encontró respuestas de Mitchell para mantenerse al frente. Sin el poderío de Mobley y Allen, todo cayó en manos del escolta que apenas pudo mantener a los suyos por delante por 90-82.

El aviso del tercer período se hizo presente en el último. El par de Jaylen Brown (21) y Joel Embiid (24) se unió a la fiesta ofensiva del equipo de Nick Nurse. La visita no tuvo reparos ante un equipo que le corrió la cancha para golpear del otro lado. Embiid marcó el parcial de 15-5 que terminó de dar vuelta el juego. Desde entonces, el local supo manejar los tiempos del partido, solidifcar su defensa y concretar mediante sus estrellas el camino a la inolvidable victoria.

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El par de equipos volverá a jugar el sábado en casa. Philadelphia recibirá a Milwaukee Bucks desde las 20:30, mismo horario en el que Cleveland intentará sacarse la espina ante Brooklyn Nets. Por lo pronto, la pesadilla se transformó en una historia feliz para el gran candidato a ganar el título.

Foto: Sixers.