Foto: Prensa Quimsa

En septiembre del 2021 el mundo del básquet argentino se vio movilizado cuando Bianca Tedesco realizó un descargo en sus redes sociales, hablando sobre los duros momentos que había tenido que vivir en su entorno laboral. Situaciones que finalmente la habían alejado de su pasión y que habían tenido efectos en su salud física y psicológica. La jueza también informó que la denuncia contra la persona correspondiente ya había sido realizada (el 10 de agosto de ese año), y que se encontraba asesorada por sus abogadas Melisa García y Paula Ojeda.

A poco menos de un año de ese día, la historia llegó a su final. Tras dos días de jucio, el acusado aceptó los cargos de hostigamiento y acoso sexual, siendo condenado por la justicia de nuestro país. Pero, más allá de las determinaciones que deberá cumplir, otorga un cierre para Bianca Tedesco, que debió afrontar meses de maltrato, daño psicológico y el posterior alejamiento de sus tareas.

Según publicó el medio «Doble Amarilla», el imputado fue condenado acorde lo dispuesto por el Código de rigor a:

1) Dos días de arresto, cuyo cumplimiento se deja en suspenso

2) Fijar residencia y comunicar cualquier cambio sometiéndose al control de la Secretaría de Coordinación y Ejecución de Sentencias

3) Realizar el Programa de Asistencia a varones que han ejercido violencia hacia la mujer

4) Prohibición de acercamiento por 200 metros con la víctima. Todo ello por el término de un año.

La Querella a cargo de la Dra. Paula Ojeda y la Fiscalía 36 de la Ciudad a cargo del Dr. Adrian Davila, conjuntamente con Sentencia dictada por la Dra. Carla Cavaliere. Este es el primer precedente que se sienta en materia de género en el ámbito deportivo siendo un «Leading Case» a nivel nacional.

Luego de que el fallo fuera realizado, la árbitra se expresó vía redes sociales: «con una inmensa alegría puedo decir que se hizo justicia, que denunciar es importante y que las pruebas son determinantes (…) Hoy sé que valió cada segundo de exposición, cada segundo de poner el cuerpo. Porque en el momento en el que tuve que decidir qué hacer con todo lo que me hizo Sebastián, tenía claro que la verdad sería la única bandera. Y así fue. (…) Deseo que este caso sea un precedente que le permita a otras personas animarse a dar un paso mas y así podamos abrir espacios donde se dejen de naturalizar las violencias. Nunca más contarán con nuestro silencio. Aunque nos traten de quilomberas, incapaces, histéricas, exageradas y dramáticas, ningún adjetivo es válido para describir nuestro sufrimiento. Hoy, mi espacio es un lugar mejor. Hoy, duermo más tranquila que ayer. Hoy puedo darle un cierre a esta etapa que me generó tanto dolor. (…) Las personas violentas no pueden ser parte de nuestro deporte. Es por mi, es por todas.



Artículo anteriorLos Spurs se desarman pensando en el futuro
Artículo siguienteSan Lorenzo comenzó a moverse para la 22/23