El Real Madrid derrotó 81-61 al anfitrión, el Monbus Obradoiro, y se jugará el título frente al Baskonia.

El Real Madrid está un poco más cerca de su primer objetivo de la temporada, la quinta Supercopa, después de superar en semifinales al Monbus Obradoiro y la caldera que fue un Multiusos Fontes do Sar a reventar. Los blancos respondieron con firmeza, solidez y contundencia cuando la situación lo requirió, rompiendo el encuentro en el tercer cuarto con un parcial de 28-8. Llull celebró sus 700 partidos como madridista siendo el más destacado con 17 puntos, 8 asistencias y 19 de valoración en 19:06 minutos, junto a Randolph, (12 puntos y 18 de valoración). En la final espera el Baskonia, que se impuso al Barcelona en la otra semifinal por 76-79.

Sabedor de la dificultad añadida de jugar contra el anfitrión y más de 5.000 aficionados en contra, el Real Madrid fue contundente desde el inicio, impidiendo que los locales se contagiaran en la cancha del gran ambiente reinante. De primeras mostró muchas de sus armas para mandar con solidez en el primer cuarto. Defensa, dejando a su rival en 12 puntos; plantilla, jugando 11 de sus 12 integrantes, incluidos Prepelic Deck, que debutaban oficialmente; y su fuerza de equipo. No se notó que Tavares se cargó rápido con dos personales. Fueron Randolph (7 puntos) y Llull (5) los referentes de un ataque más productivo cerca del aro con un 70% de efectividad (12-20, min. 10).

Presionan los gallegos
La situación parecía controlada para los de Laso con 11 de ventaja en el arranque del segundo cuarto (12-23). Sin embargo, Obradoiro no solo no se descolgó sino que plantó cara a los blancos. Encadenó varios triples seguidos con Vasileiadis y Stephens y aprovechó que los visitantes bajaron su porcentaje de dos puntos. Su mejoría en ataque les llevó a apretar el marcador y dejar un 34-40 al descanso.

LLULL DISPUTÓ SU PARTIDO 700 CON EL REAL MADRID Y REYES YA ES EL JUGADOR MÁS VETERANO EN VESTIR DE BLANCO.

Laso encontró el equilibrio ataque-defensa con su quinteto inicial en el tercer cuarto. Su equipo las empezó a meter desde fuera y atrás volvió la firmeza del primer acto. Esa combinación resultó definitiva y Obradoiro no pudo responder. Randolph y Tavares sellaron la zona; Causeur Taylor hicieron un gran trabajo defensivo con sus tiradores y el increíble Llull tomó el mando del encuentro. Confirmó lo que dijo en la previa: “Estoy a tope”. Dirigió al equipo (6 asistencias) y anotó 10 de sus 17 puntos en ocho minutos. Un cuarto que terminó con un parcial de 28-8 (42-68).

Labor de gestión y a la final
El último cuarto no tuvo mucha historia porque el Real Madrid no dejó que los gallegos se reengancharan a pesar de su acierto en el triple, que les permitiría rebajar la máxima madridista de +30 (46-76, min. 34). Buenos minutos de Deck, que demostró su calidad y su facilidad para anotar. El equipo igualó su mejor defensa en un partido de Supercopa, los 61 puntos con los que dejó al CAI Zaragoza en la 84-85. Tres meses después, el Real Madrid luchará por otro título.

ESTADÍSTICAS MONBUS OBRADOIRO-REAL MADRID

Nota: prensa Real Madrid

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