(Foto: CBS Sports)

Gracias a la llegada del hijo de Dell, los Warriors empezaron a ser un equipo competitivo del cual había que empezar a tener cuidado porque iba a dar que hablar. Unos años más tarde, con la aparición del hijo de Mychal, el equipo de la bahía pasó de ser una potencial amenaza a una real pesadilla para los demás.

Juntos encausaron al equipo nuevamente a la senda de los títulos y también de todo tipo de récords de anotación habidos y por haber. Al ser dos de los mejores lanzadores de la liga, entre ambos fueron demoliendo las diferentes barreras que se les pusieron por delante.

Y precisamente de récords es de lo que queremos hablar hoy, de esas marcas que pueden parecer difíciles de alcanzar pero que, para estos dos gigantes basquetbolistas, ese adjetivo no está en su diccionario. Puede parecer asombroso para algunos, pero de los dos, Klay Thompson es el que más marcas tiene en su poder.

Klay entró en la historia grande de la liga el 23 de enero de 2015, cuando le anotó 37 puntos a los Sacramento Kings en el tercer cuarto, lo que significó la máxima anotación de un solo jugador en un parcial. Los Warriors ganaron ese juego 126 a 101 y Klay anotó esos 37 puntos producto de dos libres, cuatro dobles y nueve triples, todo sin errar. Justamente estos nueve tiros de tres encestados son la mayor cantidad anotados en un solo cuarto, al igual que los 13 tiros de campo convertidos.

Thompson tiene otro récord muy interesante y quizá de esos a los que aspiran todos los buenos tiradores, pero que muchas veces por decisión de los entrenadores nunca terminan de romper: el de la mayor cantidad de triples anotados en un partido. Fueron 14 en la victoria por 149 a 124 a domicilio ante Chicago Bulls. Además, tiró 24 veces desde atrás de la línea de 6,75m, otro récord que posee Klay, todo en 26 minutos y medio de juego.

Por su parte, el palmarés de Stephen Curry es algo más reducido, pero no por eso menos importante o valioso. De hecho, en el análisis de un partido, hasta podría resultar más relevante y es que tiene el récord de más puntos anotados en una prórroga. Fueron 17 (dos libres, tres dobles y tres triples) en el cuarto juego de semifinales de conferencia del 2016 ante Portland en un serie que terminarían ganando por 4 a 1. De todas maneras, seguramente no quieren recordar cómo terminó esa temporada, ya que llegaron a la final ante Cleveland pero perdieron a manos de LeBron, Irving y el resto de los Cavaliers.

El recuerdo que probablemente le guste a Steph ante los Cavs es el de las finales del 2018, ya que se convirtió en el máximo anotador de triples en un juego de esta instancia. En el segundo partido, Curry anotó 9 de los 17 que lanzó esa noche. Quizás no sea una cifra asombrosa, pero está por encima del resto en este apartado. Lo curioso de todo esto es que, al juego siguiente, solo anotó uno de los diez triples que tiró.

Muchas veces los números nos ayudan a dimensionar la grandeza de los jugadores que pasan por la NBA, aunque en el caso de estos dos no es necesario apoyarse en los números para demostrarlo. Solo alcanza con verlos jugar e imponer su nivel por sobre los demás. De todas maneras, nunca está de más recordar que esos rendimientos muchas veces lograron meterse en la historia y ahí van a quedar para siempre.

Nota: Emiliano Iriondo / Twitter: @emi_iriondo