Foto: Fabian Agüero, prensa Oberá

Las expectativas eran altísimas. Con entradas agotadas desde hacía más de 24 horas, el estadio de Oberá se preparó para una fiesta. Aún con un aforo del 50%, el público local jugó su propio partido, y acompañó al equipo celeste que, a pesar de luchar hasta el final, no pudo ante el poderoso Quimsa y cayó en su presentación en casa por 83 a 69, con una gran tarea de la dupla Franco Baralle y Eric Anderson.



Desde el mismo inicio del partido la historia fue cuesta arriba para los de Fabio Demti, que se vieron muy complicados para sumar tiros de campo, pero a medida que pasaron los minutos logró empardar las acciones. Ya en los segundos diez minutos del partido, el poderío ofensivo de la Fusión comenzó a crecer. Con un 27-13 en el parcial, los de Sebastián González comenzaron a dominar el juego, mientras Oberá intentaba mantenerse en juego con la tarea de sus extranjeros, pero no le alcanzó y se fue al descanso largo con una desventaja de 14 puntos (31-45).



A la vuelta de los vestuarios comenzó a crecer la figura de Franco Baralle que, desde la conducción lideró a Quimsa que no quería sacar el pie del acelerador. La diferencia siguió creciendo a favor del conjunto visitante, que buscó en las ayudas defensivas una vía para disminuir el goleo rival, pero el dominio de Eric Anderson en la zona pintada fue demasiado para los misioneros, que no pudieron tener una fiesta completa en su debut en casa en la temporada de Liga Nacional.

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