Foto: Guille Ruarte

La paridad del encuentro, duró tan solo unos minutos del primer cuarto. El conjunto local estaba más que necesitado de un triunfo y aprovechó el desgaste físico que provocó una dura gira en su rival. Más de tres minutos de sequía ofensiva para los de Caballito significó que Los Eternos pisaran el acelerador a fondo y comenzaran a dominar las acciones con mayor claridad. Con un goleo repartido bajo la conducción de Nicolás Paletta, los riojanos se llevaron el primer cuarto 22 a 12.

La intensidad se mantuvo en el segundo parcial; si bien Ferro encontró un poco más de regularidad, no logró solucionar los problemas en defensa, sufriendo a un Riachuelo que lograba anotar en la cercanía del aro y desde el perímetro, con la mano caliente de Selem Safar y Gary Ricks. Al final de los 20 minutos iniciales, los de Farabello dominaban el marcador por 18 (48 a 30).

A la vuelta de los vestuarios, la historia no cambió demasiado su guion, con un Rodrigo Sánchez enchufado (10 puntos en el cuarto), siguieron estirando su ventaja, que llegó a ser de 32 unidades en el cierre del parcial (79 a 47). En el arranque del último período, Ferro dibujó una reacción que le permitió acercarse levemente en el marcador. Pero a medida que pasaron los minutos, de la mano de Espinoza, Riachuelo volvió al ritmo del partido, y lograr mantener el liderazgo con tranquilidad; dedicándose a dejar pasar los minutos hasta asegurar su clara victoria ante el conjunto de Caballito, que no logró llevarse ningún triunfo en la ruta.

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